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Óscar Tomasi

Lisboa, 7 mar (EFE).- El Oporto llega al mes de marzo eliminado primero de la Liga de Campeones y después de la Liga Europa, con remotas opciones en Liga, fuera de la Copa de la Liga y con la Copa de Portugal como último recurso para intentar salvar la temporada.

La jornada liguera del fin de semana, con su derrota en casa del Braga (3-1) y la victoria del Benfica en casa del Sporting de Lisboa, deja a los “dragones” terceros y a seis puntos del liderato a falta de nueve partidos, lo que reduce sus opciones de coronarse campeón nacional a poco menos que un milagro.

El resultado del domingo ante el Braga -cuarto clasificado a 8 puntos del Oporto- fue especialmente doloroso para el conjunto blanquiazul, ya que una victoria ante el gran rival regional le habría vuelto a meter de lleno en la “pomada”.

Tampoco ayudó la forma en que cayó frente a los bracarenses, ante los que empataba a cero a falta de veinte minutos para el final.

Un error de Marcano costó el primer tanto en contra, al que los “dragones” se sobrepusieron gracias a un gol de rebote de Maxi Pereira.

Sin embargo, una contra mal defendida por la defensa del Oporto en el 89 y una salida a precipitada de Íker Casillas ya en el minuto 94 acabaron por hundir a los hombres entrenados por José Peseiro.

La inyección de confianza lograda con el triunfo en campo del Benfica el pasado 12 de febrero (1-2) parece desvanecerse para un club acostumbrado a ganar títulos y que pasa por un período de sequía preocupante.

Después de dos campañas consecutivas sin lograr un solo entorchado -el último fue el liguero de mayo del 2013-, el club presidido por el incombustible Jorge Nuno Pinto da Costa volvió a ilusionar a su afición con el proyecto para esta campaña.

Liderado nuevamente por el técnico español Julen Lopetegui, las llegadas de Íker Casillas -el fichaje más mediático de la historia de Portugal-, el uruguayo Maxi Pereira, el francés Imbula -que costó 20 millones de euros, el traspaso más caro de la Liga lusa-, Alberto Bueno o los mexicanos Corona y Layún reforzaron el grupo.

La plantilla, no obstante, se vio obligada a suplir bajas de calado, como las del colombiano Jackson Martínez y los brasileños Danilo y Álex Sandro, además del regreso de cedidos de nivel como Casemiro u Óliver.

La dirección del Oporto decidió prescindir del entrenador vasco a principios de enero después de encadenar dos derrotas y un empate consecutivos, lo que provocó que perdiese el liderato de la Liga y se situase a cuatro puntos de la cabeza.

En el mercado de invierno también salieron hombres como Imbula -cuyo rendimiento estuvo por debajo de lo esperado- y Tello, que dejaron sitio a Marega y Suk, ambos procedentes de equipos de media tabla de la Liga portuguesa.

Para entonces, el conjunto luso ya había sido eliminado de la 'Champions' pese a lograr diez puntos en su grupo, debido sobre todo a una inesperada derrota en su estadio ante el Dínamo de Kiev.

Desde la marcha de Lopetegui, el equipo acumula nueve victorias y siete derrotas, cayó en dieciseisavos de final de Liga Europa frente al Borussia de Dortmund y también fue eliminado de la Copa de la Liga.

Ya con Peseiro en el banquillo, los “dragones” volvieron a soñar con el campeonato nacional gracias a su triunfo en casa del Benfica a mediados de febrero, pero el traspiés sufrido en Braga amenaza con ser definitivo.

La única carta con la que juega el Oporto para mantener un mínimo de esperanza de cara al campeonato nacional es que todavía debe recibir ante su afición al Sporting de Lisboa -ahora segundo clasificado a dos puntos del Benfica- en la antepenúltima jornada liguera.

No obstante, la principal opción de la que dispone para dar una alegría a su fervorosa afición es la Copa de Portugal, donde tiene reservado un sitio en la final del próximo 22 de mayo, precisamente contra un Sporting de Braga que ya ha demostrado que no se lo pondrá fácil. EFE