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Apelación estima el recurso presentado por el club rojiblanco y le impone un partido de suspensión, en lugar de tres, en virtud del artículo 123.1 del Código Disciplinario, con multa accesoria de 350 euros al club y de 600 al futbolista.

A juicio del Comité, “el único argumento explicativo (de Competición) para aplicar la sanción en su grado máximo es 'por la especial gravedad de la acción', sin exponer mínimamente dónde reside la gravedad de la misma, ya que del contenido del acta arbitral, no parece desprenderse”

El comité continúa su explicacción de manera muy clara. Si en otras ocasiones, en acciones similares, se ha exigido una motivación para considerar una acción sancionada como muy grave, el comité estima que esta vez también resulta exigible: “Siendo éste requisito necesario e imprescindible a juicio de este Comité y que ha venido siendo profusa y reiteradamente exigido, es por lo que el juzgador debe motivar el hecho que le lleva a aplicar la sanción fuera de su grado mínimo”.

El Atlético recurrió el pasado miércoles la sanción de tres partidos a Filipe Luis por la tarjeta roja recibida ante el Barcelona en la 22ª jornada de liga por una entrada a Messi, que pudo continuar el partido con normalidad. Para el club rojiblanco, la sanción contra su lateral izquierdo era “desproporcionada”.