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Fernando Czyz

Buenos Aires, 4 feb (EFE).- La llegada de Mauricio Macri a la presidencia de Argentina derivó en cambios en la estructura y organización del fútbol, ya que el Estado es el mayor inversor de la AFA, con una inyección de 861 millones de pesos (61,5 millones de dólares) por los derechos de televisión de este torneo de seis meses.

Desde 2009 el Estado argentino adquirió estos derechos con Cristina Fernández de Kirchner de presidenta con el objetivo de “garantizar la gratuidad y universalidad del fútbol para todos los argentinos”.

Este proyecto estatal no tenía publicidad privada y significó casi la duplicación de los ingresos que recibía la Asociación del Fútbol Argentino por parte de un privado.

El número alcanzó los 1.400 millones de pesos (100 millones de dólares) en el último año y fue uno de los ejes de campaña presidencial en las últimas elecciones que terminaron consagrando a Mauricio Macri como sucesor de Cristina Fernández.

Tanto en su campaña como en su primer mes de gobierno, Macri ratificó la continuidad del programa “Fútbol para Todos” pero con cambios y el ingreso de la publicidad privada como una forma de “reducir al máximo la inversión estatal en el fútbol”.

Con Fernando Marín, expresidente y gerente del Racing Club, como técnico el Estado llevó a cabo una reestructuración que incluyó la reventa de la prioridad de los derechos televisivos de los cinco grandes a tres canales privados, el regreso de derechos como la Copa Argentina y el Nacional B (segunda división) a la AFA y una mayor austeridad en la producción del producto fútbol.

De esta manera, estos seis meses de torneo de transición serán un banco de pruebas para el cambio aún más profundo que planea el Estado argentino para la temporada 2016/17.

Mauricio Macri ya adelantó que es intención del gobierno reducir al mínimo la participación económica del Estado en el fútbol y permitir la licitación de los derechos televisivos a privados.

El gobierno de AFA, en transición luego de las elecciones fallidas del último 3 de diciembre, se mantiene alerta con un contrato que advierte que tiene vencimiento recién en junio de 2019 y que significa hoy casi el 60% de sus ingresos.

Otro de los puntos de discusión entre gobierno y AFA es el pago de los operativos de seguridad y la aplicación del derecho de admisión en los estadios de todas las categorías.

Fernando De Andreis, Secretario de la Presidencia actual, mantuvo varias reuniones con los dirigentes del fútbol argentino, y deslizó la posibilidad de que los clubes no tengan más este importante gasto, con el Estado haciéndose cargo de los costos.

Sin dudas, el cambio de gobierno luego de doce años de gestión 'kirchnerista' (Néstor Kirchner y luego Cristina Fernández) alteró el fútbol argentino, aunque este torneo de seis meses parece ser tan sólo una transición hacia cambios aún más profundos en junio de cara a la próxima temporada. EFE