lunes, 28 septiembre 2020 16:43

El Athletic aparca al Barça y encara otro reto azulgrana: el europeo Eibar

Ramón Orosa

Bilbao, 21 ene (EFE).- El Athletic Club aparca la atención que tiene focalizada en el FC Barcelona, al que se mide tres veces en diez días en una trilogía que le está resultando muy dura, para centrarse en otro reto azulgrana de consideración, el Eibar, al que intentará discutir el domingo en San Mamés la vitola europea que le da tabla al enrachado equipo armero, sexto en la Liga BBVA.

El equipo de Ernesto Valverde ha salido muy tocado de los dos partidos ante el Barça, que le goleó el domingo en Liga y le derrotó también el miércoles en la ida de cuartos de final de la Copa del Rey en San Mamés, el choque en el que más esperanzas tenía puestas al conocer la sobredosis de Barcelona que se le avecinaba.

Quizás por ello, pero también por otras razones, al Athletic le ha resultado más doloroso el 1-2 en Bilbao que el 6-0 de Barcelona.

El contundente resultado del Camp Nou tuvo origen en una jugada que, si siempre puede resultar decisiva y determinante en cualquier partido, en el campo del conjunto blaugrana es prácticamente letal: el penalti y la expulsión al meta Gorka Iraizoz en el minuto 3 de encuentro que dejó en inferioridad numérica y en el marcador al conjunto vasco prácticamente todo el choque.

Esa goleada, al contrario de lo que se podía esperar, más que mellar la fe del Athletic de cara a la eliminatoria copera le insufló ánimos para tomarse la revancha de un doble enfrentamiento en el que se ilusionaba con repetir la hazaña de la Supercopa que supuso el primer título del club en 31 años tras un espectacular 4-0 en San Mamés y un empate a uno en la ciudad Condal.

Distó mucho de ser así, a pesar de la briosa salida de los de Valverde. Porque dos tantos en la primera media hora, en el segundo y tercer acercamiento serio de los de Luis Enrique a la meta de Iago Herrerín, dejó casi vista para sentencia una eliminatoria que el tanto de Aritz Aduriz sobre el tiempo reglamentario no hizo más que maquillar el claro pronóstico para la vuelta.

En todo caso, ese gol es un resquicio a la esperanza en el que no quiere entretenerse mucho del conjunto rojiblanco ante lo importante que le resulta el compromiso liguero que le espera antes de la vuelta en la capital catalana.

Ese choque será ante otro equipo azulgrana con el que también ha tenido este año una mala experiencia, un Eibar que le ganó claramente en Ipurua (2-0) en la segunda jornada en uno de los peores partidos de los leones en lo que va de curso.

En ese encuentro estarán en juego además posibilidades de ambos equipos de terminar en puestos europeos, el principal objetivo del Athletic en una temporada en cuatro competiciones y con muchos frente aún abiertos.

Por ello, los de Valverde, descendidos a la novena plaza tras sumar solo un punto en tres partidos después de la gran remontada que les aupó desde el borde del descenso a la sexta posición, recibirán a los de José Luis Mendilibar obligados a recortar los cinco puntos que les llevan los armeros, ahora más que sorprendentes sextos en al tabla.

No parece que le vaya a ser fácil al Athletic imponerse al Eibar ni aún siendo el partido en San Mamés, ya que el conjunto guipuzcoano llega a La Catedral en una espléndida racha de cuatro victorias ligueras seguidas -frente a Sporting, Betis, Espanyol y Granada- en las que ha marcado 13 goles y solo ha recibido dos.

Con esa riada de tantos logrados en las tres últimas semanas, los de Mendilibar se han colocado como el tercer equipo más goleador de Primera División, junto al Celta y solo por detrás de Real Madrid y Barcelona. Un hito casi increíble para un equipo de la dimensión del Eibar y más todavía después de la vigésima jornada del campeonato, la primera de la segunda vuelta.

Así que el Athletic tiene ante sí, por si tuviera poco estos días con su eterno enfrentamiento con el Barcelona -que esta temporada se cifra en seis partidos y en ocho en menos un año-, un nuevo reto de altura ante otro equipo azulgrana: bajar de la nube a un Eibar en racha, en puestos europeos y concitando la admiración del mundo del fútbol. EFE.