lunes, 28 septiembre 2020 18:48

Expresidente de federación de fútbol de Guatemala llega a Tribunales ebrio

Guatemala, 12 ene (EFE).- El expresidente de la Federación de Fútbol de Guatemala Brayan Jiménez, arrestado hoy tras más de un mes prófugo de las autoridades, llegó a la Torre de Tribunales de la capital del país en estado de ebriedad.

“Me encanta estar bolo (borracho)”, dijo Jiménez a los medios de comunicación en un lenguaje casi incomprensible, luego de ser capturado en un edificio de la zona 14 capitalina tras estar prófugo de la Justicia desde le pasado 4 de diciembre.

Jiménez, reelegido en 2013 hasta el año 2017, está acusado, según la orden de captura en su contra, de los delitos de criminalidad organizada y lavado de dinero, por su supuesta participación en un nuevo caso de corrupción dentro de la FIFA, conocido como “FIFAGate”.

Ataviado con una chaqueta marrón con capucha, Jiménez, que presenta un estado desaliñado, llegó sobre las 15:00 hora local (21:00 GMT) a Torre de Tribunales, tras ser arrestado este martes por existir en su contra una orden judicial con fines de extradición a Estados Unidos.

Rodeado por un grupo de efectivos policiales y acosado por los medios de comunicación, Jiménez aseguró, a preguntas de la prensa, que estuvo “todo el tiempo” en la capital y dio una curiosa explicación a por qué no se entregó antes: “Estaba tomando mis traguitos”, dijo.

Jiménez fue separado de la presidencia de la entidad deportiva el día 4 de diciembre, al igual que Héctor Trujillo, secretario general de la institución y magistrado de la Corte de Constitucionalidad (CC) de Guatemala, también implicado en el caso.

Según el informe del Departamento de Justicia de EE.UU., en marzo de 2010, Jiménez, en su cargo de presidente de la federación, aceptó junto a Trujillo, secretario general, y Rafael Salguero, uno de los tres representantes de la Concacaf en el comité Ejecutivo de la FIFA, un soborno “de seis dígitos” por los contratos de televisión de los partidos de calificación para el Mundial de 2018.

En febrero de 2014, Jiménez y Trujillo negociaron con la misma empresa, Media World, un nuevo acuerdo por los derechos de televisión para la clasificación al mundial de Qatar 2022, por el cual ambos mandatarios recibirían un pago de 200.000 dólares.

Jiménez percibiría, según la investigación del Departamento de Justicia, otros 200.000 dólares adicionales.

Trujillo, que fue capturado en Estados Unidos cuando realizaba un crucero con su familia, fue puesto en libertad bajo una fianza de 4 millones de dólares el pasado 7 de enero.

El expresidente y el exsecretario son dos de los 16 altos cargos y exdirectivos de la FIFA acusados formalmente el pasado 3 de diciembre por las autoridades estadounidenses de dispensar “Justicia mientras solicitaban sobornos y vendían su influencia dentro de la FIFA”.

La investigación por sobornos, que alcanzarían los 200 millones de dólares, incluye 92 cargos por delitos que van desde organización mafiosa y fraude masivo hasta blanqueo de dinero, según el Departamento de Justicia.

El viceministro de Seguridad de Guatemala, Elmer Sosa, declaró a la radio local Emisoras Unidas que Jiménez no opuso resistencia ante su detención. EFE

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