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David Ramiro

Madrid, 10 ene (EFE).- La última derrota liguera frente al Levante, colista de la categoría, ha sembrado un horizonte de dudas en el Rayo Vallecano, que, con 15 puntos, tendrá que mejorar mucho su rendimiento en la segunda vuelta del campeonato para mantenerse en Primera.

La cuarta temporada de Paco Jémez al frente del Rayo Vallecano está siendo muy complicada porque, aparte de los malos resultados que ha cosechado su equipo, las numerosas lesiones que ha sufrido su plantilla y los problemas extradeportivos han marcado su agenda durante estos meses.

De diecinueve partidos disputados, el Rayo solo ha ganado cuatro, ha empatado tres y ha perdido doce, siendo el equipo que más derrotas ha sufrido en lo que va de temporada.

A nivel goleador, los números también reflejan el mal rendimiento del equipo en la primera vuelta, con 43 goles en contra, siete más que el Granada, y con solo tres partidos en los que ha sido capaz de dejar su portería a cero.

Ese aspecto es el que más preocupa al técnico Paco Jémez, que ha criticado públicamente las carencias defensivas de su equipo, que encaja goles con demasiada facilidad y muchas veces cuando tiene controlados los partidos.

“Nuestra capacidad defensiva es tan mala que somos un equipo que no puede estar en esta categoría. Todo lo que va entre los tres palos va dentro. El problema de este equipo es que recibe goles que prácticamente nos los marcamos nosotros. En los últimos partidos casi todos los equipos nos hacen gol y encima nos cuesta marcar”, dijo Jémez al término del último choque.

La inestabilidad deportiva que vive el Rayo quedó patente en el último partido frente al Levante, en el que presentó una alineación revolucionaria en la que el equipo echó de menos al sancionado Diego Llorente y estuvieron en el banquillo el central portugués Zé Castro, el centrocampista Roberto Trashorras y el extremo guineano Lass Bangoura, tres de los jugadores más determinantes de la plantilla.

En estos cinco primeros meses de competición, la suerte tampoco se ha aliado con el Rayo, que ha sufrido numerosas lesiones y ha perdido a jugadores como los porteros Toño y David Cobeño, el lateral izquierdo rumano Razvan Rat y al centrocampista alemán Patrick Ebert para lo que resta de temporada.

A esas bajas de jugadores se unen otros nombres como los del centrocampista maliense Ousseynou Cissé o el mediapunta argentino Luis Fariña, que apenas han tenido oportunidades y han optado por cambiar de aires en este mercado de invierno.

Capítulo aparte merece el defensa chino Zhang Chengdong, que solo ha disputado cuatro partidos oficiales y que recaló en el club el pasado verano rodeado de la polémica por su llegada debido a una cláusula en el contrato de patrocinio con una empresa del país asiático. La afición rayista, contenta con la actitud del jugador, le ha vitoreado siempre que ha jugado.

En números, este Rayo de Paco Jémez ha firmado la segunda peor primera vuelta de su historia en Primera. La anterior databa de la campaña 1989/1990, con Felines en el banquillo, cuyo balance a estas alturas era de tres victorias, cinco empates y once derrotas.

Pese a la mala dinámica de resultados y la situación en la clasificación, el Rayo Vallecano se encomienda para la segunda vuelta a una mejora defensiva, a la llegada de tres o cuatro refuerzos que den un salto de calidad a la plantilla y a la comparación con la temporada 2013/2014, en la que se llegó al final de la primera vuelta con 16 puntos, solo uno más que actualmente. EFE

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