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Un gran número de seguidores turcos que acudieron a ver el partido amistoso que enfrentaba a su selección de fútbol con la griega interrumpieron el minuto de silencio que se produjo al comienzo del encuentro. Pitidos y gritos de “Alá es grande” se colaron en el estadio Basaksehir en lo que debía ser un acto de solidaridad con las víctimas del atentado de París del pasado viernes.

Los abucheos que ni la presencia del primer ministro turco, Ahmet Davutoglu ni de su homólogo griego, Alexis Tsipras pudieron frenar, choca con las muestras de apoyo que se han manifestado desde todos los ámbitos del deporte. Y es que la Marsellesa, himno nacional francés, se ha escuchado a lo largo del planeta, desde canchas de baloncesto españolas hasta pistas de Hockey estadounidense.

Un homenaje que tuvo su máxima expresión con la celebración del amistoso de fútbol entre Francia e Inglaterra en la noche del martes. Un encuentro que se convirtió en un canto a la libertad en el que los ingleses expresaron su apoyo al país vecino cantando unidos el himno de Francia e iluminando el estadio de Wembley, denominado la cuna del fútbol, con los colores de su bandera.

Otro partido de fútbol se encuentra ahora en el punto de mira, se trata del encuentro que se celebra entre el Real Madrid y el Barcelona el próximo sábado. Y es que los atentados del viernes junto a la suspensión de varios amistosos en los últimos días ha provocado que se haya debatido posponer o no el partido. Algo que finalmente se ha descartado como ha apuntado Miguel Cardenal, presidente del Consejo Superior de Deportes.