Compartir

La mala fortuna se cebó con un Sevilla que exhibió la mejor de sus versiones en el Etihad Stadium. Con la personalidad que no tuvo ante el Juventus, saltó por el triunfo, frenado de inicio por la madera de la portería de Hart y los errores en claras ocasiones de Gameiro.

El tanto de Konoplyanka a la media hora era el justo premio. Seis minutos después Ramí introducía en su portería el balón y en el segundo acto, tras buscarlo con descaro, los de Emery cayeron atacando. Como más duele, en el tiempo añadido, en un contragolpe que culminó con calidad de Kevin De Bruyne. El City se llevó el partido con las bajas de David Silva y 'Kun' Agüero. Con Jesús Navas asumiendo el peso del equipo en el reencuentro con el club de su corazón.

Obligado a ganar en la vuelta en Sevilla si quiere mantener opciones en el 'grupo de la muerte' está el Sevilla, que cae al tercer puesto. Se mantiene líder una Juventus que decepcionó, incapaz de hacer un gol al Borussia Mönchengladbach pese a sus continuos intentos (0-0).

Fue lo único que le faltó al Real Madrid en París: el gol. En un día marcado en rojo para examinar su potencial, con ausencia de jugadores claves en su columna vertebral, se crecieron los de Rafa Benítez. Anularon las estrellas del PSG y tuvieron el duelo en su mano. Cristiano perdonó la acción más clara, a los 72 minutos, para firmar un triunfo que pese a que no llegó por el empate sin tantos, no le baja del liderato en un pulso entre ambos por el primer puesto. Lo decidirá el Santiago Bernabéu en dos semanas.

Pasa a comandar el Grupo C el Atlético de Madrid que venció sin problemas al modesto Astana, que mostró que tiene su cabeza en un sitio que no es la Liga de Campeones. Plagado de suplentes, los goles se fueron sucediendo en una plácida noche en el Vicente Calderón. Saúl Ñíguez, un tanto que debe dar confianza a Jackson Martínez y Óliver Torres, los firmaron.

La sorpresa llegó en el estadio Ali Sami Yen donde cayó el Benfica. Le remontó el Galatasaray el gran gol de Nico Gaitán nada más arrancar el partido, que recortó para sentar a su marcador y picó el balón suave a la salida del portero. Un penalti marcado a la perfección, con potencia a la escuadra por Inan, y el tanto de Podolski voltearon el marcador (2-1) y rehabilitaron para la competición. al equipo turco.