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viernes, 4 diciembre 2020 8:45

Astana destroza a Dumoulin en la sierra de Madrid y entrega la Vuelta a Fabio Aru

Como si fuera una reedición de la Vuelta del 85' y Dumoulin se disfrazara de forma invisible en Robert Millar, la Vuelta a España 2015 cambiaba, de forma inesperada, de dueño en la penúltima etapa que franqueaba la sierra de Madrid.

Astaná era consciente de que necesitaba únicamente seis segundos para desbancar al holandés del 'maillot' rojo pero querían una hazaña digna de historia. Mientras una escapada con Rubén Plaza (Lampre) ganaba minutos subiendo Navacerrada, la calma tensa se situaba en el pelotón.

En la segunda subida a la Morcuera- la más dura de la jornada- el equipo kazajo decidía 'mover el árbol' para probar a Dumoulin. No era Fabio Aru sino Mikel Landa, el vasco que puso contra las cuerdas al equipo y al propio Contador en el Giro de Italia, el que mostraba las debilidades del holandés en el primer ataque. Ese lo salvaba. No salvó el arreón definitivo del guerrero italiano, que se llevaba a su rueda a Quintana y Majka.

La magnífica estrategia de Astaná- con varios hombres en la escapada que se descolgaron para tirar de Aru en el llano y en la última subida a Cotos- permitió que Dumoulin perdiera la fe en conectar con el grupo del 'maillot blanco'- estuvo a solo diez segundos- y convertir la diferencia en una losa difícil de asumir que supuso no sólo la pérdida de la Vuelta sino quedar fuera del podio de la ronda española.

Con la carrera ya decidida y la victoria de Plaza– magnífico el ex de Movistar, con una victoria como en el Tour- Quintana se movió en el grupo de los favoritos, llevándose a Majka con él. Purito no tuvo piernas para responder y en Cercedilla, final de etapa, se quedó a sólo diez segundos de perder la segunda plaza con el polaco. Con ellos entraba el líder y virtual campeón de la Vuelta 2015, Fabio Aru.

Una etapa que pocos creían que podía cambiar el curso de la carrera pero que Astana decidió pasara a la historia del ciclismo.

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