lunes, 28 septiembre 2020 18:45

El Barça arranca con una trabajada victoria (0-1) contra el Athletic en San Mamés

No empezaron bien los culés. Lo hicieron al ralentí, jugando bajos de revoluciones.  Apenas podían salir de su campo al complicarle la vida el Athletic tirando la primera línea de presión muy arriba y asfixiando la salida del balón de los culés desde atrás. No había espacios para el juego elaborado y de toque del equipo barcelonista. La impresión era que los de Ernesto Valverde les habían tomado la medida desde su victoria en la Supercopa. Y es que, com en esos dos anteriores partidos , la intensidad del Athletic incomodó a un Barça que fue madurando el partido poco a poco.

Eran minutos de la basura al inicio del partido. Salvo algunas acciones aisladas, como un choque entre Iniesta y Aduriz, una fuerte entrada de Messi a Balenziaga y los silbidos de rigor a Iniesta en San Mamés, no pasó nada.

Entonces fue cuando llegaron la malas noticias de la mano de Dani Alves. En el minuto 19, el brasileño tuvo que dejar el campo por lesión después de una entrada de Aduriz que el árbitro no señaló. En su lugar entró Sergi Roberto, que ocupó el carril derecho, como ya había hecho ocasionalmente durante la pretemporada. La prueba parece convencer al técnico asturiano del Barça.

Y entonces el árbitro decidió que era su momento de gloria. Comenzó a tener ganas de protagonismo y no vio, o no quiso hacerlo, un centro de Sergi Roberto -que hizo un gran partido- más allá de la línea de fondo (minuto 21) ni unas manos de Elustondo dentro del área.

MESSI FALLA UN PENALTI

Sí vio penalti en una acción de Elustondo sobre Luis Suárez en el minuto 30 que Messi, en el 31, no supo transformar en el primer gol de la tarde. El meta Iraizoz adivinó la intención del argentino y, con la mano derecha, envió el balón a saque de esquina.

A partir de ahí, solo las tarjeta amarillas (tres) dieron color al partido porque ni Luis Suárez supo rematar un centro de Sergi Roberto ni Messi supo salvar la barrera del Athletic en un lanzamiento de falta.

En el segundo tiempo, los malos presagio de la continuidad presidieron los primeros compases. Pero el Athletic pronto se empezó a sentir muy incómodo, más aún cuando perdió a Balenziaga, el lateral izquierdo titular que había hecho una primera parte más que aceptable, por lesión. Era el minuto 50.  En su lugar entró Bóveda.

Y todo el esfuerzo del Athletic, como se venía anunciando fue terreno baldío. En el 54, cuando una acción de Rakitic, desplazando el balón desde su propio campo para Jordi Alba, que se fue como una flecha por banda izquierda, lo 'cazó' el lateral de primeras para asistir a Luis Suárez, que desde dentro del área batido de manera inapelable a Iraizoz.

Llegarían hasta el final las oportunidades de los blaugrana. Y e que pudo sentenciar el choque el FC Barcelona en el minuto 60, pero la llegada de Sergi Roberto por la derecha y su posterior remate se estrelló contra el larguero rojiblanco. El Athletic trató de poner una marcha más con la entrada de Gurpegui e Ibai por Mikel Rico y Sabin Merino respectivamente, pero los discípulos de Luis Enrique ya tenían un control que no soltaron nunca. Ni con la lesión de Busquets, después de una acción con Aduriz. En lugar del mediocentro entró Bartra para apuntalar la zaga y pasar Mascherano a la zona ancha.

A la desesperada y con el bajón físico de los barcelonistas llegó el intento  de los 'leones', que se lanzaron con todo en busca del empate aunque sin crear mucho peligro ante Bravo. Aun así los culés pudieron acabar con una mayor ventaja caso de no caer Luis Suárez en un fuera de juego muy justo que acabó en gol anulado (minuto 85). También Messi, en el 87, pudo marcar el segundo. Aunque la historia yaestaba escrita. El desiste liguero ya había llegado.