lunes, 28 septiembre 2020 23:36

¿Cuándo debe mi hijo empezar a esquiar?

Es complejo definir una edad concreta como la ideal para iniciar el desarrollo de una actividad deportiva, sea cual sea esta. Por este motivo pretendemos dejar en el presente artículo una serie de elementos que os ayuden a comprender cuales son los parámetros que empleamos a la hora de asesorar a nuestros clientes.

Así que vamos a plantearos una serie de preguntas que debéis haceros como padres a la hora de plantearos si es el momento idóneo para que [email protected] [email protected] comience con la práctica del esquí o el snowboard.

¿Tiene mi hij@ el tono muscular y la fuerza suficientes?

Quién mejor que los padres para saber cómo se desarrolla su hijo en estos aspectos, sólo hay que analizar el día a día del niño para tener una idea clara de lo que son o no capaces de realizar a nivel físico. Si el niño es capaz de correr, saltar y trepar, sin duda está preparado para afrontar su primera clase de esquí, estas actividades implican la fuerza y la coordinación necesarias para que comiencen a deslizarse.

¿Es capaz mi [email protected] de realizar actividades sin sus padres?

De un lado debemos entender que el desarrollo físico y psicológico deben ir de la mano, nos encontramos en ocasiones a niños con un fantástico tono muscular y una coordinación excelente pero que son incapaces de superar la fase de apego, y contemplan como imposible, el desarrollo de la actividad sin la presencia de sus padres. De hecho, realizar actividades de este tipo va a contribuir en gran medida al desarrollo del niñ@ en este aspecto. Los profesores a día de hoy, tienen una preparación específica que les permite afrontar con un elevadísimo grado de éxito este tipo de situaciones, bastan, por lo general, cinco minutos con el profesor para que el niño esté deseando comenzar con la clase.

Es importante hacer énfasis en que el desarrollo de clases con los padres presentes está por lo general avocado al fracaso, ya que interferimos en la autoridad del profesor y distraemos de la actividad al/la niñ@. Del mismo modo, desaconsejamos de manera absoluta clases conjuntas de padres e [email protected] (sobre todo si estos son menores de 10 años) ya que las herramientas pedagógicas a emplear son absolutamente distintas, el adulto siempre necesita una explicación detallada para generar una imagen mental del gesto o habilidad que quiere desarrollar, mientras que el niño aprenderá esencialmente por imitación.

¿Es capaz mi hijo de imitar movimientos?

Es importante tener en cuenta de capacidad del niñ@ de establecer una representación del movimiento que se pretende que aprenda, en estas edades (De los 3 a los 10 años) se trata de enseñar mediante el juego y la imitación. No hay cabida en estas clases para explicaciones teóricas, más allá de ejemplos puntuales que generen una clara imagen de referencia en la cabeza del/la niñ@.

¿Es capaz mi [email protected] de reaccionar rápidamente ante estímulos diversos?

Los procesos de anticipación, son esenciales en la práctica del esquí alpino o el snowboard, aunque la clase siempre se va a desarrollar en las condiciones óptimas en cuanto al tipo de pendiente se refiere, son muchos los factores circundantes que implican capacidad de concentración y reacción por parte del niño.

¿Es capaz mi [email protected] de interpretar la información que se le transmite?

La percepción consciente de cada tipo de información, es otra de las cuestiones fundamentales a la hora de tener éxito en el aprendizaje. El niñ@ debe ser capaz de interpretar las indicaciones del profesor a todos los niveles, desde las cuestiones de seguridad o dinámica del grupo, hasta las eminentemente técnicas.

Si todas estas preguntas han sido respondidas de manera afirmativa es hora de que el/la niñ@ viva una experiencia increíble, motivante y perfecta….

La experiencia perfecta

Es imprescindible que el primer contacto con la nieve sea “ideal”, así que es conveniente que chequeemos algunos aspectos para que esto sea así.

* Las gafas, cremas y casco son elementos esenciales, que no deben faltar en ningún caso. Y como complemento, el pase a pistas. No comprarlo previamente es uno de los olvidos más frecuentes por parte de los padres que nunca han visitado con anterioridad una estación de esquí.

* Deje que le asesoren especialistas en material de esquí a la hora de adquirir el equipo, ojo con los préstamos y las herencias, que la bota esté perfecta, y que la altura del esquí sea la adecuada se convertirán en elementos esenciales del éxito de la clase.

* La meteorología debe ser la adecuada. El día de sol radiante puede ser perfecto, pero un día de nieve también puede ser tremendamente divertido para los/las pequeñ@s.Hemos de eludir, no obstante, el viento, la lluvia y las temperaturas demasiado bajas.

* La indumentaria. Recomendamos vestir al/la niñ@ por capas, que permitan un abrigo adecuado al mismo tiempo que la movilidad. Las manoplas suelen abrigar de manera más efectiva a los/las pequeñ@s y suelen ser más fáciles de poner, hemos de tener en cuenta que las manos son uno de sus puntos flacos.

* Sesiones cortas con descansos periódicos. Se deben hacer descansos cada hora para que los/las [email protected] se hidraten y tomen algún pequeño aperitivo.

En resumen…

Por lo general consideramos los tres años como un muy buen momento para tener la primera experiencia con la nieve, obviamente, algunos niños de dos años cumplen todos los requisitos que hemos citado anteriormente, si es así, pasarán un día inolvidable sin duda.

Recomendamos que el primer contacto con la nieve se tenga con unos esquís en los pies, nos encanta el snowboard, pero que los/las niñ@s tengan independencia de piernas suele hacer menos “extraña” la experiencia.

Mientras se mantengan las premisas esenciales de la Escuela Europea de Esquí (Seguridad, Diversión y Aprendizaje) todo irá tan bien como deseáis para vuestros hijos,y en muy poquito tiempo podréis estar disfrutando a su lado de uno de los deportes más familiares que existen y que os permitirá vivir experiencias increíbles al lado de los que más queréis.