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El fútbol es entrenamiento, sufrimiento, intensidad…Mil adjetivos que son fruto del trabajo día a día, de eso sabe mucho el Cholo Simeone, pero hay destellos que marcan partidos y que provienen desde la cuna. La magia es cosa de pocos, pero entre ellos está Arda Turan. El turco, añorado en la Ribera del Manzanares desde que se lesionó la pasada campaña en el Camp Nou, ha vuelto a vestir la elástica rojiblanca y con él las sonrisas en los aficionados rojiblancos.

El 10 finalizó el partido con el MVP bajo el brazo, pero comenzó el encuentro en el banquillo. Sin Arda, el Atlético de Madrid tiene entrega, intensidad y lucha, pero NO PARTY. Los del Cholo comenzaron bien plantados el encuentro, dejando el balón al Real Madrid y golpeando primero. Como siempre, a balón parado. Esta vez fue Tiago quien aprovechó un despiste en la zaga blanca.

A partir de ahí, crecía el Madrid al mismo grado que se diluían los rojiblancos. El planteamiento del Cholo se derrumbaba a medida que perdía la posición sobre el terreno de juego. Si dejas espacios, Cristiano y compañía te matan. En esta ocasión, tan solo dejaron a su rival herido. Fallo de los de Ancelotti.

Mereció más el Real Madrid en la primera mitad, pero tan solo se fue con un empate al descanso. Fue Cristiano en versión 'Juan Palomo'. Uno contra uno con Siquiera, penalti y gol. Hasta el 45 lo volverían a intentar los blancos, pero se toparon con un acertado Moyá, que pese a estar bajo la sombra de Courtois cada vez asoma más cuerpo.

Tras el paso por vestuarios, el guión volvía a la primera página. El Real Madrid sobaba el cuero y el Atlético se plantaba con dos líneas de cinco que no supera ni el más temible de los batallones. Mérito del Cholo, sin duda. Y así el encuentro, llegó el turno del turco. Fue pisar el verde, tocar el balón y ver que esas botas enfundan una magia especial.

En medio del recital de movimientos, controles y quiebros, Juanfran, Raúl García y Arda realizaron una jugada de videojuego. Balón al espacio, el navarro la deja pasar y el turco elimina las telarañas del marco de Casillas. Nada pudo hacer el de Móstoles.

Restaban aún 15 minutos para que Mateu Lahoz pitase el final, pero la épica que envuelve al Bernabéu en las grandes citas no fue suficiente. Nueva victoria rojiblanca en el feudo madridista y tres puntos para el actual campeón de Liga. Simeone lo ha hecho, ha cambiado el cuento. A Carlo Ancelotti, por contra, le queda mucho trabajo por delante.