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El Ludogorets búlgaro se ha clasificado por primera vez para la fase de grupos de la Champions League después de eliminar al Steaua de Bucarest en la última ronda de Play off. Hasta aquí todo normal, lo sorprendente es que el equipo de Bulgaria ha conseguido el pase gracias a un defensa que paró dos penaltis al equipo rumano.

El defensa Cosmin Moti se convirtió en el héroe de este equipo modesto búlgaro después de que en la tanda de penaltis detuviera dos lanzamientos de jugadores rivales y marcara uno de los goles de su equipo. Cosmin hizo el considerado partido de su vida.

El equipo de la localidad de Razgrad tiró de heroica al empatar en el último minuto del tiempo reglamentario la eliminatoria contra el Steaua. Wanderson, medio brasileño del equipo, conseguía el tanto que metería a su equipo en la prórroga y, posteriormente, haría obrar el milagro. En el último minuto de la prórroga, el portero del Ludogorets derribó a Varela y el árbitro le expulsó, dejando al equipo con uno menos. El conjunto búlgaro había realizado los tres cambios por lo que un jugador tuvo que colocarse en la portería.

Aquí llegó la oportunidad de Cosmin. Quizá obligado, quizá pensando en que era su noche, el defensa no titubeó en ningún momento a la hora de colocarse bajo los palos. La tanta de penaltis comenzó y el resto ya es historia. Consiguió anotar el primer gol de su equipo para luego, habiéndose quitado la presión por el lanzamiento de penalti, detener dos penas máximas a los jugadores Prrvulescu y Rapa y clasificar a su equipo para la Champions.