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Ha sido una operación relámpago, asumida y ejecutada en tiempo récord teniendo en cuenta el montante de la misma y la trascendencia que puede tener para el mercado europeo del fútbol. El caso es que el Real Madrid, una vez incorporado Toni Kroos y apalabrada la llegada del portero Keylor Navas, tiene preparada otra bomba para la semana que viene con el desembarco del colombiano James Rodríguez, Bota de Oro del pasado Mundial.

Según publica El Mundo, entre el lunes y el martes el Madrid espera firmar los contratos e, incluso, poder anunciarlo.Para que sea posible, en las oficinas del Santiago Bernabéu están pendientes de la gira por Estados Unidos que el equipo inicia también el lunes con la esperanza de poder hacerlo antes del inicio del viaje, aunque resulta realmente descabellado.

El trato se ha cerrado en una cifra cercana a los 80 millones, dependiendo de bonus que se puedan llegar a acordar. Y en ese trato no entrará ningún jugador actual del Real Madrid. En la casa blanca no están por la labor de hacer bajar el precio de jugadores que en la actualidad viven su mejor momento deportivo y cotización, como Ángel Di María por quien los franceses habrían mostrado mucho interés. El acuerdo con el futbolista está también sellado desde hace unos días. Firmará por seis temporadas y cobrará alrededor de siete millones en cada una de ellas

Eso sí, la llegada de James Rodríguez, supone que las posiciones ofensivas del centro del campo de Ancelotti están más que sobrecargadas con jugadores valiosos. Y es que hay siete futbolistas para un esquema habitual que contempla tres puestos en esa zona del campo. Y dos o tres de ellos podrían salir. El que más opciones tiene es Di María. Nadie sabe dónde está el argentino qu eno ha contestado a las ofertas de renovación realizadas por el club. El argentino ha pedido un sueldo cercano a los ocho millones después del estupendo Mundial que ha hecho. Así, su continuidad está lejos y su venta más cerca. El precio de salida para el argentinono será inferior a los 75 millones, aunque a Carlo Ancelotti no le hace ni mucha ni poca gracia tener que decir adiós al argentino, clave en muchos momentos del año pasado.

El otro que tiene bastantes opciones de marcharse durante este verano es Khedira, porque termina contrato el próximo año, y aunque ha habido conversaciones para su continuidad, ha ocurrido lo mismo que con Di MAría: Pide un salario inasumible, en una escalasalarial que e el Madrid creen que no le corresponde.