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Si el Atlético quiere el título de Liga, deberá esperar al Nou Camp y sacar de allí, al menos, un empate. Y es que, aunque con el 0-0 del Barcelona en Elche los rojiblancos podían ser campeones, los cinco minutos de descuento que añadió el colegiado Teixeira Vitienes en el Vicente Calderón no sirvieron para solucionar el entuerto. Fueron no aptos para cardíacos. Al Atlético le bastaba un gol para deshacer el empate ante el Málaga (1-1) y certificar el título de Liga.

El Atlético podía hacerlo. Podía cantar el alirón y por eso en este tramo final, los rojiblancos reaccionaron y cercaron la portería del meta malaguista Willy Caballero, que poco antes ya hizo dos intervenciones extraordinarias ante Villa y Diego Ribas.

Así hasta el fatídico minuto 94, cuando una internada de Adrián en el vértice izquierdo del área rival provocó su disparo envenenado a la escuadra. Se hizo el silencio. Y una parada milagrosa de Willy Caballero frustró el tan ansiado gol rojiblanco y retrasa una semana el título de Liga.