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No hubo victoria en Pucela y el Real Madrid se dejó buena parte del título de liga en Zorrilla, pero Sero Sergio Ramos siguió con su racha de goles para celebrar que cumplió 400 partidos con la camiseta del Real Madrid. Una marca que homenajea el gran final de temporada que está teniendo el futbolista, el cual está pasando por su mejor momento tanto en lo personal como en lo deportivo.

Y es que ya hace ocho años dan para mucho. Dan para que un joven canterano del Sevilla que recaló a los 20 años en el Real Madrid se haya consolidado como uno de los mejores centrales del mundo y sea, de hecho, uno de los líderes del vestuario blanco como el segundo capitán del equipo, después de Casillas.

Ante el Valladolid anotó su segundo gol de falta directa de toda su carrera, justo un día después de que naciera su primer hijo.