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San Antonio Spurs visitaban el Bankers Life Fieldhouse de los Indiana Pacers, una de las canchas más difíciles de la NBA hasta hace muy pocas fechas. Pero los de Gregg Popovich están lanzados y da la sensación de que no hay quien les pare, y menos aún unos Pacers en plena crisis.

Ya desde el primer cuarto los tejanos se mostraron muy superiores y encarrilaron una victoria que aunque era previsible, nadie pensaba que iba a ser tan contundente. El 103-77 final refleja a la perfección el estado anímico y deportivo que viven ahora mismo ambos conjuntos.

El mejor del partido fue el francés Tony Parker, con 22 puntos y 4 asistencias, y que estuvo bien secundado por su compatriota Boris Diaw y por el pívot Tim Duncan. En los Pacers el único que dio algo la cara fue Paul George, que terminó con 16 puntos, 6 rebotes y 5 asistencias.

Los Spurs suman su decimooctava victoria consecutiva, mejor racha de la historia para la franquicia y la séptima mejor de todos los tiempos en la NBA. Consolidan su liderato de la NBA (58-16) y parece difícil que alguien pueda desbancarles de aquí al final de la temporada regular.

En el lado opuesto se encuentran los Pacers. Siguen siendo líderes del Este, pero han entrado en una crisis de juego y de resultados. Han perdido sus tres últimos partidos -Wizards, Cavaliers y Spurs- y en ninguno de ellos han conseguido alcanzar los 80 puntos ni superar el 38% de acierto en tiros de campo.