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El agente Schoombé Van Rensburg aseguró que caminó a través de lo que encontró en el dormitorio y el baño en casa de Pistorius aquel fatal día de San Valentín del año pasado. Van Rensburg dijo que él y el suboficial Hilton Botha siguieron el rastro de sangre desde la parte inferior de la escalera, donde yacía el cuerpo de Reeva Steenkamp cubierto por toallas y bolsas de basura de plástico negro, a través del dormitorio de Pistorius y hasta el cuarto de baño donde le dispararon.

Pistorius, de 27 años, contó en el juicio que disparó accidentalmente a Steenkamp, de 29 , creyendo que era un intruso. Los fiscales de Pretoria dicen esos disparos, pro contra, fueron intencionados tras una acalorada discusión. Durante el juicio se exhibieron una serie de fotos que muestran una pistola de aire, un bate de béisbol apoyado en una vitrina de cristal en la entrada a la habitación y una funda de pistola sobre una mesa de noche.

Y luego están los cartuchos, claro. Uno se encontró cerca del armario fuera de la entrada al baño donde estaba la víctima. Tres cartuchos más, estaban en el interior del cuarto de baño. También se aseguró que la sangre salpicó el bate de cricket que Pistorius utilizó para romper la puerta del baño después del tiroteo.

Los agentes encontraron una pistola 9mm Parabellum amartillada, propiedad del atleta,  que yacía en la alfombra de baño al lado de dos teléfonos móviles. Entre las muestras periciales, se encontraban también piezas sueltas de la puerta del baño, trozos rotos que estaban esparcidos por el suelo.

El agente recordó la imagen de un Oscar Pistorius abatido y lloroso que deambulaba por la cocina. El policía dijo que le preguntó al atleta lo que había sucedido, pero Pistorius no respondió. “Luego fue cuando seguimos el rastro de sangre por las escaleras”. Van Rensburg dijo que ese fue el relato que el mismo hizo al jefe Gerrie Nel esa misma noche.