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El conjunto alemán se aferró a sus posibilidades continentales con un triunfo agónico pero de prestigio ante la máquina de Pablo Laso. El partido, como se presumía en la previa, fue duro y combativo, con los de Svetislav Pesic dispuestos a dar la sorpresa o al menos pelear cada balón hasta que quedasen opciones. Así hicieron, los alemanes endosaron a los madrileños su segunda derrota este curso, de nuevo a domicilio y en Europa.

A pesar de llegar avisados del partido en el Palacio de los Deportes, los de Laso no lograron doblegar a un rival incómodo durante todo el partido. Ni siquiera el acierto de Rudy Fernández en la primera mitad, y sobre todo la aparición una vez más de Sergio Rodríguez, sirvieron (34-42) para lograr un pequeño colchón antes del descanso supuso el principio del fin para los locales.

En vez de eso, el conjunto bávaro abortó la habitual salida en tromba de los de Laso en el tercer cuarto y se metió de lleno en el partido de la mano de Benzing y Djedovic. Por si fuera poco problema, Rudy, de los mejores sobre el parqué, se retiraba lesionado en el hombro izquierdo por un choque con Joe Bryant, quien por cierto resultó una pesadilla para los blancos en el rebote. Así comenzaba el último parcial, con los alemanes con mucha, mucha fe.

Guiados por Delaney en los momentos clave, los locales echaron por tierra los intentos algo atropellados de los de Laso en los minutos finales. Ni Reyes, quien se coló en el segundo puesto de los máximos reboteadores históricos de la Euroliga con 1.149, ni el 'Chacho' tiraron la toalla hasta el final, pero la victoria se quedó en suelo alemán. Los de Laso tendrán que seguir remando para certificar su pase y ser primero o segundo de grupo justo cuando llegan CSKA y Maccabi.