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Una entrada con lanzamiento de espaldas y a una mano acabó en milagro. Tras una penetración dejando atrás a su defensor, el esloveno Goran Dragic, el genio de El Masnou, recibe una falta y desequilibrado, de espaldas y a una mano, el base español consiguió una canasta espectacular.

Eso sí,  van a necesitar más que acciones afortunadas si los T-Wolves quieren seguir con vida en abril.