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El caso es que Magic, tras ser muy áspero en sus últimos comentarios respecto la senda de los angelinos, ha decidido modificar su actitud y animar pase lo que pase al equipo. Acostumbrado a cambiar de opinión de la noche a la mañana, veremos si esta vez cumple con su propósito.

Hace un par de semanas Johnson dijo esto sobre Jim Buss, actual propietario de los Lakers: “Jim debe parar en su intento de demostrar que puede hacer las cosas solas, dejar el ego de lado y buscar a alguien que le ayude en sus tareas”. 'Magic' fue así de contundente respecto a las decisiones del hijo de su mentor, el Dr. Jerry Buss, y añadió que “esto es lo que pasa cuando tomas malas decisiones, dos malas decisiones respecto al entrenador –Mike Brown y Mike D'Antoni-, darle ese contrato a Steve Nash también fue un gran error, ha sido contraproducente”.

Entre otras polémicas, la leyenda también dejó fuera de un reducida lista de los mejores de toda la historia a Kobe Bryant, metiendo al enrachado Kevin Durant y al vigente MVP LeBron James sin tener en cuenta al astro angelino. Y todo esto lo ha conseguido a través de un uso sin tapujos de la red social twitter. Se ha ganado el respeto de muchos y el odio de otros
tantos.

Ahora, sin embargo, ha decidido intentar corregir su política de cháchara en la red social y ver el lado positivo de las cosas. “Mis comentarios y quejas no aportan nada a los jugadores, entrenadores y responsables de los Lakers”, explicó Johnson en su cuenta personal. Aprovechó, además, para reivindicar su amor por la franquicia: “”Pararé de quejarme y animaré a Jim Buss y Mike D'Antoni porque amo a los Lakers!”. 

En cuestión de semanas, Johnson ha decidido modificar su actitud y dejar las críticas en casa. Protagonista en twitter, podría cambiar, como ya ha demostrado en otras ocasiones, su actitud de nuevo.

Fuera del parqué y de los despachos, 'Magic' Johnson es un auténtico “bocazas” que no tiene miedo en soltar lo primero que piensa. A veces, sin embargo, su discurso resulta incoherente. Quizás se pueda aplicar el dicho de que si no tienes nada bueno por decir, mejor no digas nada. Mientras tanto, Johnson seguirá hablando.