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J.R. Smith es de esos jugadores pintorescos, que no deja indiferente a nadie. O te gusta o le odias. Probablemente con la que ha líado en la NBA se va a ganar muchos detractores, o quien sabe, igual muchos fans. 

El chaval en vez de descansar mientras se lanzan tiros libres, se pone a jugar a desatar los cordones de los rivales. Primero fue a Shawn Marion y después a Greg Monroe. La broma, 50.000 dólares. 

Los Knicks no están dispuestos a tolerar estos actos y ya circula el rumor por la prensa de Nueva York de que quieren 'darle boleto' al bueno de JR Smith. Su entrenador, Mike Woodson, ha cuestionado la profesionalidad del alero y el equipo, precisamente, no necesita vaivenes emocionales.

Su salida, sin embargo, parece algo utópica. En total, 17 millones de dólares son las que hay que abonar para llevarse a 'Mr Cordones' de los Knicks. Con lo jugadorazo que es…