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Los chicos de Rudy Garcia parecían la alternativa al dominio incontestable de la Juve durante las últimas temporadas en la competición transalpina. Con un fútbol atractivo, eléctrico y dominador, los capitalinos parecían prometer emociones fuertes en una Serie A cada vez más huérfana de atractivos. No ha sido así. La mejor defensa se impone una vez más en Italia al ataque más preciosista. 

Descontada la victoria juventina sobre la Roma del pasado domingo, y la amenaza de 'sorpasso' del Nápoles de Rafa Benítez en la tercera posición y a tres puntos de los 'giallorossa', está claro que la inercia del calcio sigue dando argumentos a quienes apuestas pode defensas voraces y eficaces como sustento del éxito. Y si no que se lo digan a Antonio Conte.

Roma, que hasta ahora se mantenía invicto en la competición y a cinco puntos de distancia del líder, dilapidó sus opciones en el último cuarto de hora de su partido ante el pétreo equipo turinés, que siempre juega con tres centrales que, en realidad en fase defensiva, son cinco zagueros más el medio defensivo. El caso es que en un minuto de locura e impotencia se quedó con nueve jugadores. La Juventus eleva su renta como líder a ocho puntos. La Roma se mantiene segundo, a dos de distancia del Napoli, que el lunes ganó a la Sampdoria.

Es verdad que los del francés con ascendencia española Rudy García, se mantenían invictos. Pero su gasolina ha llegado hasta aquí. Solo una segunda vuelta calamitosa puede dificultar el paso de la Juve. Y ésta puede ser una plaga de lesiones. Ya tienen la primera: Carlos Tévez abandonó el campo antes de tiempo.