jueves, 24 septiembre 2020 10:44

NBA: Boston Celtics sin Rajon Rondo, viven su propio milagro de la mano de Brad Stevens

Querían rejuvenecerse y lo hicieron de verdad. Ya habían salido Paul Pierce y Kevin Garnett y los Celtics sorpredieron al planeta basket con el fichaje de Brad Stevens. ¿Quién era este tipo? Un joven técnico de 36 años que llevó a la humilde Universidad de Butler a cotas inesperadas para un pequeño centro de sólo 4.200 estudiantes. Stevens, todo un misterio, había conseguido 166 triunfos en los primeros seis años de su carrera, la mejor marca que ha conseguido nunca un entrenador en la NCAA en los seis primeros años de su carrera.

El caso es que a estas alturas todo el mundo esperaba que los Celtics, jóvenes, muchos desconocidos e inexpertos, y sin sus referentes históricos, navegaran sin rumbo en la división Atlántico. No ha sido así. Ni siquiera la ausencia de Rajon Rondo, su actual referente, ha podido con ellos. Los Celtics lideran con 10-13 y lo siguen los Raptors con 7-14, los Nets con 7-14, los Sixers con 7-15 y cierran los Knicks con 5-15. Es verdad que su 'liga', es la más floja de la NBA. Pero ahí están los Celtics.

Cuando Brad Stevens asumió el cargo de entrenador de los Boston Celtics casi todo el mundo elogió la medida, diciendo que el ex entrenador de Butler tendría la oportunidad de reflotar los Celtics desde los cimientos. Tendría a Rondo en esa misión. y los aficionados tendrían paciencia con él. En Boston nadie esperaba que el equipo ganase más de 15 partidos en liga regular. Los Celtics tendrían tiempo de tocar fondo para, a continuación, obtener una primera selección en el draft 2014. Esta temporada sería más o menos de transición. Un año para que Stevens se ganara a sus jugadores, se aclimatara y aprendiera a entrenar en la NBA. Era el plan. 

Pero no ha sido así.  Los Celtics, liderados por Stevens, están en la cima de la (ciertamente débil) División Atlántico. Han ganado 10 partidos, más de los que los analistas predijeron que iba a ganar en toda la temporada. De él decía el presidente de operaciones de los Celtics, Danny Ainge, que había demostrado una gran madurez: “Dirige con carácter impecable y una fuerte ética de trabajo. Sus equipos siempre juegan duro y ejecutan bien en ambos lados de la cancha. Brad es un entrenador que ya ha disfrutado de mucho éxito, y espero con interés trabajar con él para conseguir el título 18″.

UN SITUACION IDEAL

¿Y quién tira del carro? Los Celtics están ganando con un tal Vitor Faverani -viejo concocido de la ACB- como protagonista. El truco es la ilusión y la defensa. Junto a él y Rondo, el futuro céltico pasa por jugadores de futuro actualmente en las puertas del draft como Andrew Wiggins, Jabari Parker, Joel Embiid, Dante Exum, Julius Randle, Marcus Smart o Aaron Gordon. Tenen el potencial de cambiar una franquicia y los Celtics tendrán a una de estas futuras estrellas. 

Pero hay un peligro para el futuro: Que los Celtics se queden en tierra de nadie. Es decir que no lleguen muy arriba en los play off si es que se clasifican, ni muy abajo, lo que supondría una elección alta en el draft. La primera posibilidad les empujaría a hacer fuertes inversiones en jugadores punteros y pro consiguiente, liberar espacios y fichas altas de una plantilla que Stevens moldea a su gusto.