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Al final quien decidirá será el socio del Barcelona en un referéndum sobre la posibilidad de construir un nuevo estadio en las afueras de la Ciudad Condal o por el contrario remodelar estructuralmente el actual, que sería cubierto y tendría una capacidad para 105.000 espectadores, Faus ha ofrecido más detalles en declaraciones a 'RAC1'.

Aunque ha asegurado que una remodelación a pequeña escala está descartada, ha advertido que la remodelación total del estadio tiene “mucha complejidad” y que supondría más inconvenientes para los socios, puesto que se perderían unos 12.000 asientos “en el momento más crítico”.

Faus ha comentado que se llevará a cabo un referéndum el año que viene. “Tenemos todos los datos y no nos demoraremos”, ha dicho el directivo, quien ha recalcado que las tres opciones existentes son remodelar el Camp Nou, construir uno nuevo -en unos terrenos de la Universidad de Barcelona- o quedarse con el estadio tal y como está.

Ha recalcado que la posibilidad de remodelar el estadio ya estaba en el programa electoral de 2010 y que la diferencia con el proyecto de Norman Foster, liderado por Joan Laporta, es que entonces se vendían los terrenos del Miniestadi.

Faus ha insistido en que la remodelación se prolongaría durante tres años. Los trabajos de construcción se realizarían en invierno fuera del estadio y en el interior en verano. En todo caso, el vicepresidente ha dicho que el club seguiría jugando en el Camp Nou. “La remodelación costaría 300 millones y 600, un nuevo estadio, pero ahora se encarecerá la operación. Además hay que construir un Nuevo Palau, así como reurbanizar las zonas. No tomaremos ninguna decisión, lo hará el socio”, ha dicho.

SUPONDRÍA UNOS INGRESOS DE 30 O 35 MILLONES ANUALES

En cuanto a la financiación, Faus ha dicho que el club puede generar entre 100 y 120 millones de euros de tesorería anuales. La mitad van para a parar al proyecto deportivo y el resto podrían ir al urbanístico. “No habrá derrama, no aumentaremos los precios de los abonos hasta 2016”, ha insistido Faus, quien ha informado que un nuevo estadio supondría para el club unos ingresos de 30 ó 35 millones de euros anuales puesto que se aumentaría la capacidad del estadio en unas 5.000 localidades más.

La directiva dispone de unas encuestas para evaluar si los socios estarían dispuestos a admitir que se pudiera cambiar el nombre completo del estadio, lo cual supondría unos ingresos de 250 millones de euros durante 25 años. Otra opción es añadirle a la denominación actual Camp Nou el nombre de un patrocinador. “Tendría menos valor y ahora estamos estudiando el plan financiero”, ha indicado.

Faus ha desvelado que en la junta directiva existe “una corriente mayoritaria de no vender el nombre (del estadio), pese a que las encuestas nos dicen que es algo que no valoran los socios” y que en su opinión no habría que plantearse este asunto en clave de un patrocinador catarí. “Es un tema de asociación de marca. Nos iría bien asociarnos con una nueva marca”, ha insistido. El vicepresidente económico ha anunciado que el próximo jueves el club anunciará una asociación comercial “con una importante marca” mundial.