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Y ojo, el intrépido ciclista invertido, antes de comenzar el descenso, explica muy claramente sus motivos para tirarse por la montaña junto a una señal de tráfico que señaliza la peligrosidad de la pendiente en la carretera por la que va a transitar: Un 10%, casi nada.

Por si bajar un puerto lanzándose a 80Km/h, con el fitrme húmedo y resbaladiozo, sentado en el manillar y de espaldas al sentido de la marcha no fuera bastante, el ciclista en cuestión baja con tráfico real. Es decir, durante el vídeo se puede observar como los vehículos siguen circulando con normalidad por su carril. ¿Hay que estar loco o no?