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Mientras que los 32 equipos clasificados para la Copa del Mundo esperan ansiosos el sorteo de esta semana para determinar los grupos para el torneo del próximo año, solo Brasil mantiene una presión que hace difícil pensar en competir con normalidad. Es verdad que las favoritas, como España o Alemania, tendr´ñan un plus de responsabiildad durante el torneo y en las semanas de preparación… pero lo de Brasil.

Luiz Felipe Scolari sabe que las carreras de sus jugadores, de quienes él elija, los entrenadores que le acompañan, lso directivos de l Federación y él mismo dependen de este torneo. La preocupación sobre los costos astronómicos que supone ser anfitrión de la Copa del Mundo ya llevó a varias protestas en las grandes ciudades del país, y solo una victoria puede ser el bálsamo que contente a toda una nacion loca por el fútbol.

Así las cosas, como en el centro del todo el problema está el entrenador y la lista de jugadores elegidos para defender el país, 'Felipao' ha decidido que necesita ayuda: “Nosotros somos los anfitriones “, dijo. ” Por lo que significa que lo mínimo que tienes que hacer es ganar”. Para ayudarle a pilotar sta situación, cuenta con la ayuda de un arma sorprendente, la psicoterapeuta Regina Brandão, profesora de la Universidade São Judas Tadeu, en São Paulo.

Brandao ha sido miembro del equipo de Scolari desde finales de 1990 . No es una experta en estrategia de fútbol, pero sí que ha evaluado cada jugador brasileño para ayudar a Scolari hacer una lista de los 40 o 50 jugadores más talentosos y más preparados para aguantar la presión. De ellos, 23 serán los elegidos.

“Mi trabajo es la elaboración de un perfil psicológico de cada uno de los jugadores”, dijo Brandão en una entrevista . “Es para ayudar a Scolari con el individuo y el colectivo. Tenemos que ayudar a entender cómo cada jugador se siente y cómo eso afecta a su forma de jugar”.

Hay que recordar que el último caso famoso en el que hubo tanta implicación directa de un psicólogo en la confección de una combinado nacional, el alemán Jurgen Klinsmann tuvo que aguantar sonoras críricas por que sus jugadores trabajaran con un psicólogo deportivo antes de que Alemania disputase la Copa del Mundo de 2006. La suya. 

Ahora Brandão es la que le ayuda a decidir a Scolari la suerte de cada uno de los futbolistas que podrían jugar el Mundial con Brasil.