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Gerardo Tata Martino llegó a la Ciudad Condal sin hacer mucho ruido. Mientras Ancelotti llegaba al Real Madrid con un palmarés que ya quisieran muchos con un Scudetto, una Premier, una Ligue 1 y dos Champions que consiguió con el Milán– gracias a un Kaká que por aquel entonces era un jugador decisivo- el argentino aterrizaba en Barcelona con un corto periplo por Paraguay y tras haber logrado el Torneo Final 2013.

Sin embargo, lo que prometían ambos- de momento- se ha quedado en el tintero. 'Carletto' llegó al Bernabéu prometiendo un “fútbol espectáculo” que de momento no ha llegado. Los blancos han sufrido mucho en la mayoría de partidos ligueros y han visto como el Atlético del Cholo asaltó lo que venía siendo hasta ahora el fortín del Bernabéu. A pesar de todos los males posibles, los de Chamartín están muy vivos y pueden salir empatado a puntos con los culés si consiguen la victoria en el Camp Nou.

Bien distintos han sido los primeros 100 días del Tata al frente del Barça. De más a menos, el conjunto culé parece que está perdiendo fuelle poco a poco y ha pasado de contar todos sus partidos por victorias a encadenar dos empates consecutivos a domicilio– una en Liga ante Osasuna y otro en Champions ante el Milán- que ya han abierto el tarro de las críticas en muchos frentes de Barcelona. No sólo por resultados, sino por juego porque el fútbol que están desplegando los culés no tiene nada que ver con el que mostraban con Tito Vilanova y mucho menos, con Pep Guardiola.

El propio Tata Martino ha intentado ofrecer un nuevo sistema al Barça, al igual que Ancelotti en el Real Madrid. Pero esa modificación, por el momento, no está funcionando como ambos entrenadores deseaban.

Ambos ya han tenido que dar la cara ante la prensa, y eso que apenas llevan tres meses de competición. Pero… entrenar al Real Madrid y al Barcelona tiene también un trabajo extra: estar en el disparadero salgan o no salgan tan bien las cosas. Al final, los que hablarán- a partir de las seis de la tarde- serán los Cristiano, Messi y Bale… Abran juego, señores.