Compartir

¿Un deporte en el que no hay balón, lo juegan mayoritariamente mujeres y las rivales terminan los partidos abrazadas entre ellas? Existe, sí.

Se trata del roller derby, un deporte de estrategia, velocidad y contacto que se practica sobre patines en una pista oval.

En España es un deporte minoritario y muy desconocido pero tiene una base creciente de equipos, jugadoras y seguidores que puede revertir la situación actual.

“Me gusta que sea un deporte de estrategia y que se juegue en equipo. También que sea una escena alternativa, en la que los equipos son autogestionados y financiados con las cuotas que pagan las jugadoras. Y la voluntad de superar dificultades”, explica Dulce, 'Ms Vecchia', del equipo Black Thunders Derby Dames de Madrid.

Adela Nieto, de Roller Derby Madrid, destaca la interacción entre las jugadoras. “El ambiente es muy bueno. Al ser un deporte que está empezando, aún no hay rivalidades y eso se transmite al público. Todas las jugadoras acabamos abrazadas, árbitros inclusive, al finalizar los partidos”.

¿CÓMO SE JUEGA A ROLLER DERBY?

Los partidos duran una hora. Juegan dos equipos de cinco jugadoras cada uno que van rotando entre las catorce del banquillo. Las funciones de las jugadoras son de pivot, bloqueadora y jammer.

Cada carrera (jam) dura un máximo de dos minutos y en ella la jugadora con la estrella en el casco (la jammer) debe intentar atravesar el pack, que es el grupo más grande de bloqueadoras dentro del terreno de juego, con miembros de los dos equipos.

Cuando lo atraviesa por segunda vez, puede comenzar a marcar puntos.

UN DEPORTE DE CONTACTO

Practicar roller derby precisa de un estado de forma óptimo, sin que eso sea excluyente. “Todo el mundo vale para algo, no se discrimina a nadie ni por edad ni por peso ni estatura“, aclara Adela.

Un deporte de contacto y tan físico como el roller derby sí exige preparación y entrenamiento, lógicamente.

“Se requiere superar unas pruebas mínimas, como dar 27 vueltas en cinco minutos. Una preparación física similar a la del boxeo o kárate, aunque el entrenamiento depende de cada jugadora y su compromiso deportivo”, precisa Dulce.

“Es fundamental para evitar lesiones. Nosotras entrenamos tres días a la semana. Los entrenamientos se basan en fortalecer los músculos, hacemos una parte sin patines, y en mejorar la técnica y habilidades”, añade Adela.

Para que el juego se desarrolle de forma segura para las jugadoras, y respetuosa con las reglas, hay un equipo de tres a siete árbitros y una equipación exigida que incluye casco, protector bucal, coderas, rodilleras y muñequeras, además de una camiseta con nombre y número legibles.

EL ROLLER DERBY EN ESPAÑA, AMATEUR Y SIN AYUDAS

“En España se está viviendo el principio del roller derby y en un par de años puede haber un torneo nacional”, pronostica Dulce.

De momento, hay una treintena de equipos, de carácter amateur puesto que no existe competición oficial ni federación. Barcelona y Tenerife son las sedes de las pioneras de este deporte desde hace unos tres años.

Algunas jugadoras, como Esther Arocha, fundadora de Tenerife Roller Derby, disputan partidos en otros países e incluso ha jugado los play-off en Estados Unidos con las London Roller Girls, ya que forma parte de esa liga.

El principal problema que afrontan es la falta de apoyo institucional, que se traduce en negativas a la hora de facilitar espacios para entrenamientos y partidos. Ni siquiera el nombre del deporte es admitido y deben registrar los equipos como de patinaje de velocidad.

No recibimos ayudas de ningún tipo, estamos organizadas por comités, todo se vota, todo se decide entre todas. Es como un segundo trabajo. Pagamos una cuota mensual para tener fondos pero no podemos subirla para pagar el alquiler de una nave ya que hay muchas chicas que están en el paro, no podrían afrontar los pagos y se acabarían marchando del equipo”, resume Adela.