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Este Eurobasket dará y quitará razones, pero pasará a la historia por ser uno de los grandes torneos más raros e irregulares que se recuerden… Como la propia selección española, sin duda, uno de los equipos protagonistas. Raro por el recorrido de los mejores de entre los concurrentes, la mezcla de grandes partidos con bodrios inasumibles, y el gran número de ausencias que esquilmó a unos o a otros. Pero lo que ya está escrito y decidido, lo que ya sentenció Tony Parker -sin duda uno de los tres o cuatro mejores bases del mundo- es que los nuestros no lucharán por el oro, reservado para franceses o lituanos. España tendrá que conformarse por luchar por el bronce con la selección de Croacia en un partido ya sin épica.

Los finales apretados le son tan ajenos a esta selección como una aurora boreal a un cubano. Aproximadamente. Pese a jugar con dos y, a veces, tres bases con experiencia y quilates. Otro final para apretar los dientes, y el Eurobasket ya está en el limbo…Y eso que el equipo de Juan Antonio Orenga comenzó el partido anunciando grandes fanfarrias. Con una defensa férrea, concentración y las cosas muy claras: 'Cerramos el rebote, corremos, anotamos…'

Pero Funcionó durante 25 minutos. Lo que tardó en carburar la zona con la que se protegió Francia de Marc, y tardaron sus artilleros en meterlas, desperezados por Galabale -con dos triples seguidos- al toque de corneta del tercer cuarto.

No pudo ser porque volvimos a olvidarnos de lo que había que hacer. Dos momentos de blandura mental, diez  malos minutos entre 35 inconmensurables de defensa y contraataque, pudieron con España. Apareció el miedo escénico en algunos de los llamados a reclamar el foco, como Claver, que en los minutos más disputados, los momentos duros, volvió a arrugarse. Dejó de tirar en algunos ataques, mientras que reclamó más bola en otros en los que tenía que haber 'menguado'. Es solo un ejemplo. O Rudy Fernández que, acertado, pleno en los primeros dos cuartos, comenzó a apurar una posesión tras otra en vez de hacer matemáticas para encontrar un compañero libre. Curioso su caso: Si está Sergio Rodríguez es un jugador hiperactivo, positivo, si no… También ocurrió que perdimos muchos balones en el tercer cuarto, justo cuando los 'bleus', que habían tenido un porcentaje horrendo, comenzaron a meterlas sin piedad. Y es que 18 balones perdidos, son demasiados en una semifinal.

España se fue al descanso con una cómoda renta de 14 puntos, pero no cerró un choque que se le puso de cara nada más comenzar, con una tensión defensiva que resultó arrolladora. Pero aparecieron de nuevo la irregularidad y las dudas a la vuelta del descanso, elementos que, acompañados por una reacción defensiva de los galos al inicio del tercer cuarto, condujeron a España a muchos momentos de precipitación y mala elección de tiros. Solo Sergio Rodríguez, que parece jugar a otra cosa… y en otro lugar, mantuvo la clarividencia durante los minutos que estuvo en cancha, acompañando a Marc y asistiendo a Rudy. Y puede que no fueran suficientes los minutos que jugó. Pero también echamos de menos a Llull, otra vez ausente por voluntad propia.

Nuestro pronóstico fue certero, por desgracia. Dijimos que si Francia no pasaba de los 68 puntos, habría una final, otra final, con España. Metió 75 puntos a la defensa roja y… Al final se ha demostrado que Tony Parker, que aguantó a su equipo cuando las cosas se ponían cuesta arriba para ellos, va directo hacia el MVP del torneo. Hoy fueron 32 puntos los que endosó a España. Por  los nuestros, de nuevo brilló un corajudo Marc Gasol que anotó 19 puntos y consiguió 9 rebotes con tres tapones. Suyo fue el último tiro de tres, muy forzado, al final del último ataque del partido, de 10 segundos. No anotó y se esfumó la ilusión de revalidar el oro en este Eurobasket 2013.

ASÍ VIVIMOS LA SEMIFINAL ESPAÑA-FRANCIA