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De hecho, el empate a cero que los sevillistas lograron aquella noche, gracias sobre todo a la portentosa actuación de un Varas que incluso detuvo un penalti al argentino Leo Messi en la prolongación, supuso el último tropiezo del Barcelona en su estadio en liga, a excepción de las dos últimas visitas del Real Madrid, que ganó 1-2 y empató a dos en el Camp Nou.

Los otros 32 partidos disputados por el Barcelona como local desde entonces se han saldado con victorias y, desde aquel día, el promedio de goles marcados en casa por los azulgrana es de 3,64 por partido para un total de 124.

En esa temporada 2011-2012 Javi Varas comenzó de titular con Marcelino García Toral, actual técnico del Villarreal, en el banquillo, hasta que, tras hacerse cargo del equipo José Miguel González 'Míchel', perdió esa condición en favor de Andrés Palop, ahora en el Bayer Leverkusen alemán.

A la siguiente campaña, con Palop y el actual portero madridista Diego López inicialmente en la plantilla, Varas salió cedido al Celta de Vigo, donde jugó toda la temporada, hasta que en la presente el guardameta del barrio sevillano de Pino Montano ha regresado al club en el que se formó.

Aquel empate a cero del Sevilla en el Camp Nou supone el único resultado positivo logrado por los sevillistas en sus diez últimas visitas al Barcelona, ya que perdió en las otras nueve, incluida la vuelta de la Supercopa de España de 2010, en la que resultó goleado (4-0), por lo que el título recayó en el club catalán.

En el balance total de enfrentamientos ligueros entre ambos equipos, en la Ciudad Condal, domina claramente el Barcelona con 52 triunfos, 11 empates y sólo 6 derrotas; y el cómputo goleador global también favorece a los locales, que han anotado 190 tantos y han encajado 62.