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lunes, 30 noviembre 2020 12:42

Cancellara le hace el trabajo a Morkov y hunde a Tony Martin

Es difícil saber las razones por las que Fabian Cancellara arrancó a falta de cien metros para la llegada y le estropeó a Tony Martin una victoria que habría sido épica. Estuvo escapado prácticamente 175 kilómetros. Le faltaron veinte metros para completarlos en solitario. Lo más lógico es que Cancellara buscase el triunfo de etapa, que ya se le fue en Fisterra cuando Dani Moreno le sacó de rueda.

Decíamos que el triunfo, de haberse consumado, podía haber sido considerado épico. Pero también podríamos hablar de la desidia del pelotón, al que le falló la calculadora. Finalmente, el ganador fue el danés Michael Morkov, que le daba su segundo triunfo al equipo Saxo-Bank.

No parece razonable que Tony Martin y Fabián Cancellara tuviesen alguna cuenta pendiente. Dos contrarrelojistas solo pueden tener algo en juego: la lucha contra el crono. Habrá que quedarse con eso. Lo que sí es cierto es que Tony Martin ha conseguido los dos últimos títulos mundiales de contrarreloj. Cancellara acumula cuatro y el alemán, que lleva ganadas 25 contrarrelojs a lo largo de su carrera, ha superado al suizo. En esa una lucha entre ?carrocerías fuera de norma? -Martin mide 1,86 y pesa 75 kilos, por los 1,85 y 82 kilos de Cancellara-, surgió un ciclista que procede del mundo de la pista, Michael Morkov, que corrió el año pasado el Tour, donde se vistió de líder de ¡la montaña! en la primera etapa, Lieja-Seraing, al meterse en una escapada nada más iniciarse la etapa.

Es una constante en este ciclista, ?pistard? de nivel mundial. Con su 1,83 de estatura y 67 kilos de peso, estuvo más de 700 kilómetros escapado a lo largo de todo el Tour, lo que le permitió hacerse un pequeño nombre en la prueba francesa. Morkov sabe lo que es ganar pruebas de Seis Días en Grenoble, Gante, Berlín y Copenhague, por no hablar de la medalla de plata que consiguió con el equipo danés de persecución en los Juegos Olímpicos de Pekín, el Campeonato del Mundo de americana conseguido en 2009 y la medalla de bronce en la misma modalidad en 2008. «No soy un sprinter», explicaba Morkov con toda su inocencia. «Lo que pasa es que en el equipo de la Vuelta soy el más rápido, el único que puedo hacer una llegada. Aproveché el trabajo que hizo Cancellara. He dudado si seguirle o no, pero ya que iba lanzado seguí», apostilló.

Y ganó, lo que explica nítidamente que le debe parte de su victoria a Cancellara. Otro trozo es para él y lo poco que podría restar de esa victoria, para la dejadez de los considerados hombres rápidos de la carrera. No parece que la gloria que acumuló Tony Martin pueda resarcirle de un triunfo que visualizó, pero que no le llegó.

En la primera hora de carrera cubrió 46 kilómetros. El alemán rodó rápido y economizó bien sus fuerzas.

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