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Como si fuera un castillo de naipes, la operación de Bale al Real Madrid podría haber comenzado su punto final. El origen está en un jugador serbio, Adem Ljajic, cuyo fichaje por la Roma va a desencadenar una serie de movimientos que terminarán con el anuncio oficial más esperado de todo el verano. A rey muerto, rey puesto. La Roma necesitaba un centrocampista para suplir la baja de Erik Lamela, a…