Compartir

La Supercopa de España tendrá un nuevo dueño. Barça o Atlético, tras la batalla de tú a tú en la ida en el Vicente Calderón resuelta con un 1-1 con el que nadie se conformó, relevarán en el palmarés al Real Madrid. La escuadra azulgrana, campeona de la última Liga, está obligada a ofrecerle otra conquista a su afición en el Camp Nou para demostrar que realmente ha comenzado una nueva etapa con el Tata Martino sin los síntomas de declive mostrados el pasado curso en la Liga de Campeones. Y el conjunto rojiblanco, con menos urgencias, afronta el partido con la seguridad del que siente fuerte tras las experiencias de las finales recientes de la 'Europa League' y de la Copa del Rey.

Messi, que en el descanso de la ida se quedó en el vestuario con 1-0 en contra en el marcador, parece totalmente recuperado para hacer frente al conjunto colchonero, donde le espera el uruguayo Godín, quien ha tenido que defender su deportividad tras un gesto en El Manzanares en el que parecía avisar a sus compañeros de que 'apretaran' al '10' del Barça tras advertir que se había roto en los primeros minutos. Leo descansó en Málaga y ya está dispuesto a ayudar a su equipo en la búsqueda de otro título, esta vez con el protagonista de la ida al lado en el equipo titular. Neymar, autor del cabezazo del empate, ya está preparado para ser titular, como demostró en La Rosaleda, asumiendo responsabilidades y encarando a sus rivales. Hasta Martino lo reconoce. El problema será elegir quién se queda en el banquillo entre Xavi, Iniesta, Pedro, Cesc y Alexis. Con Busquets fijo, renovado este martes hasta 2018 y descansado tras la titularidad de Song en Málaga, dos de los citados se quedarán fuera si se trata del primer día de la sociedad Messi & Neymar. Hasta Tello, que también firmará el viernes hasta 2018, tiene opciones por ser un jugador de banda, ideal para atacar un sistema disciplinado como el del Atlético.

«El Atlético es muy duro a nivel físico y en el apartado defensivo. Es uno de los equipos más fuertes en ese sentido. Tienen un entrenador que les remarca mucho todo el sistema defensivo, con dos líneas de cuatro jugadores que prácticamente no dejan espacios y con delanteros que también ayudan. Es un equipo que tiene mucho mérito, no será fácil, pero sacamos un buen resultado en la ida con el gol de Neymar y hay que aprovecharlo», comentó Xavi, uno de los que sufrió la telaraña montada por el Cholo Simeone, sin escrúpulos para especular pero que con pasión cautivadora para salir a las contras con puñales como el turco Arda Turan, en un momento de forma excepcional, el guerrillero Diego Costa y David Villa.

El delantero asturiano, que vuelve a la que ha sido su casa durante los últimos tres años, fue el autor del gol del Atlético en la ida y lo celebró con una efusividad que creó sospechas en la afición barcelonista de que tenía alguna deuda pendiente tras ser vendido por 2,1 milllones de euros en julio (5,1 si completa tres años de rojiblanco). Sus declaraciones posteriores, reclamando una segunda amarilla a Busquets, demostraron que ya solo piensa y siente en rojiblanco. Se ganó el cariño del Camp Nou. Pese a todo, será un emotivo reencuentro.

El Atlético viaja con toda la plantilla a Barcelona, como en las grandes ocasiones, porque una Supercopa de España no es un título menor para los rojiblancos, algo que sí puede imponerse en el subconsciente de los jugadores del Barça pese a los mensajes del Tata Martino y la previsible presencia de Neymar en el once inicial. Los dos aspiran a conseguir su primer título defendiendo al club azulgrana.

«Quiero que jueguen Messi y Neymar porque eso es un espectáculo envidiable», afirmó Simeone antes de viajar, aunque se intuye que en el mensaje del combativo técnico rojiblanco hay truco. Quizás ya sabe cómo sacar del partido, en lo deportivo y en lo otro, a los dos cracks. Y tiró de humildad. «Son mejores que nosotros, tienen más opciones de tener más ocasiones, más dominio, más balón. Pero buscaremos nuestro momento en el partido, intentar sorprender, que es la única forma de ganar al Barça».