Compartir

La vista previa al juicio, que fue aplazada el pasado 4 de junio para otorgar un mayor plazo de investigación a las partes, se reanudará hoy y servirá para que el corredor exponga sus alegaciones y escuche las pruebas que la Fiscalía tiene en su contra.

En la sesión, que comenzará hoy a las 9.30 hora local (7.30 hora GMT), el Tribunal de la Magistratura de Pretoria debería decidir una fecha para comenzar a juzgar lo que ocurrió el 14 de febrero de 2013 en la exclusiva vivienda que la pareja compartía en Pretoria.

La Fiscalía avanzó el pasado viernes que presentará cargos contra el atleta y confía en que el juicio pueda celebrarse a principios del 2014.

“No podemos por el momento confirmar la fecha exacta, porque esto tiene que ser acordado en la Corte por todas las partes involucradas”, precisó el portavoz de la Fiscalía, Medupe Simasiku, en declaraciones a la agencia de noticias sudafricana Sapa.

Según el fiscal del caso, Gerrie Nel, durante la madrugada del día de la muerte el atleta y su novia tuvieron una fuerte discusión que llevó a la modelo a esconderse en el cuarto de baño.

El atleta, a quien gente de su entorno describe como un apasionado de las armas, cargó su pistola de “9 mm” y disparó desde fuera, atravesando la puerta y alcanzando mortalmente su compañera.

Nel sostiene que Pistorius mató a Steenkamp, una mujer “inocente y desarmada”, de forma premeditada, algo que el corredor olímpico siempre ha negado.

“Nada puede estar más lejos de la verdad”, afirmó el atleta, de 26 años, durante la vista judicial que le sirvió para obtener la libertad condicional bajo fianza.

Según su versión, poco después de acostarse escuchó un ruido en el cuarto de baño y pensó que había intrusos en su casa, por lo que cogió la pistola que guardaba debajo de la cama, pues había recibido “amenazas de muerte” en el pasado, y se fue hasta la puerta.

“Disparé un tiro -arguyó el velocista- y le grité a Reeva que llamara la Policía, pero al regresar a la cama ella no estaba allí”.

El corredor volvió al baño, rompió la puerta con un bate de criquet y encontró a la mujer ensangrentada.

Aún estaba viva, así que la llevó a la planta baja de la vivienda para trasladarla al hospital.

“Murió en mis brazos”, relató Pistorius entre sollozos ante el juez.

Ocho días después del suceso, y tras cuatro aplazamientos de la vista, el juez le concedió la libertad ante la inconsistencia de las pruebas aportadas por la Fiscalía.

El magistrado le impuso una fianza de un millón de rands (85.000 euros) y le exigió que entregara su pasaporte y sus armas de fuego, condiciones que un mes después modificó el Tribunal Superior de Justicia.

La Policía ya ha completado su investigación sobre la muerte de Reeva Steenkamp y hará públicas sus conclusiones en la vista que celebra este lunes el Tribunal de la Magistratura de Pretoria.

Será entonces cuando “Blade Runner” (“el corredor cuchilla”), como se conoce popularmente a Pistorius por la forma de sus prótesis de carbono, inicie una prueba que tiene como meta evitar la cadena perpetua.