Compartir

El Granada logró este domingo la victoria en El Sadar ante Osasuna (1-2), en un partido perteneciente a la primera jornada de la Liga BBVA que los andaluces sentenciaron en los últimos diez minutos de la primera mitad cuando primero El-Arabi y después Yebda anotaron sus goles.

Osasuna y Granada se estrenaron en La Liga, se notó que era su primer partido oficial, pero a excepción de los primeros 25 minutos el partido fue muy entretenido. En principio se trata de dos equipos que estarán luchando por no descender a final de temporada, pero viendo el encuentro de hoy la sensación es que los 'rojillos' sufrirán más.

Lo malo para Osasuna es que la sensación no esta basada en el juego que desarrollaron hoy ambos equipos, cualquiera que viera el encuentro sabrá que Osasuna mereció el empate. La diferencia es que el Granada demostró que tiene algo que para los equipos de mitad de tabla para abajo es fundamental a la hora de lograr sus aspiraciones: pegada.

Porque los granadinos llegaron cuatro veces a portería y dos de ellas acabaron en gol. Las otras dos acabaron en dos grandiosas paradas de Andrés Fernández, incluido un penalti en el minuto 65 que le detuvo a Piti. Los de Lucas Alcaraz demostraron hoy que no necesitan dominar un encuentro para ganar en campos complicados. Una jugada aislada de Nyom que acabó en pase de la muerte a El-Arabi y un córner en la prolongación de la primera mitad es todo lo que necesitó el Granada para lograr una amplia ventaja al descanso.

Por contra Osasuna quiso el balón, quiso triangular más, pero estuvo falto de claridad en las posiciones adelantadas, especialmente en los primeros 45 minutos. En el descanso Mendilibar decidió dar entrada a Sisi y acertó de pleno con su incorporación.

Sisi es un jugador diferente, que abre el campo, que tiene desborde y eso le vino genial a los navarros. Porque hoy no se vio el principal problema de Sisi, su irregularidad. Hoy se echó el equipo a la espalda y generó prácticamente todo el peligro de su equipo. De una internada suya llegó el gol su equipo. Sisi centró la defensa rechazó el balón y por allí apareció el gran capitán navarro, Patxi Puñal, para marcar un gol marca de la casa desde la frontal del área, corría el minuto 58.

Desde el gol Osasuna no paró de intentarlo, incluso reclamaron un posible penalti por manos de Iturra en los últimos minutos, pero el problema con el que se encontró Osasuna no fue arbitral, ni si quiera fue de elaboración de juego, el problema de los navarros fue otro, fue la falta de pegada.