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La sueca Emma Green -Tregaro debió pintarse las uñas de color rojo para competir este sábado en la final de salto de altura del Mundial de atletismo y renunciar a hacerlo con los colores del arcoíris, como había hecho el jueves en un gesto de apoyo a la comunidad homosexual rusa. En plena polémica por la aprobación de una ley en Rusia que prohíbe la «propaganda homosexual» delante de menores de edad, la sueca había mostrado en las clasificaciones del jueves su apoyo a los gais y lesbianas locales pintando sus uñas de colores diferentes, los colores de la bandera arcoíris.

«Nos contactó de manera informal la IAAF (Federación Internacional de Atletismo) para decirnos que se trataba por definición de una violación de los reglamentos. Hemos informado a nuestros atletas», declaró Anders Albertsson, secretario general de la Federación Sueca de Atletismo. «El código de conducta es claro, el reglamento no permite ninguna declaración comercial o política durante la competición», añadió.

Albertsson también afirmó que no había ejercido ningún tipo de presión sobre la atleta para que cambiara el color de sus uñas. «Si ella sabe que se expone a contravenir las reglas, es su decisión. Nosotros no tenemos nada que decir a la manera en que se pinte las uñas», afirmó el directivo sueco.

Green quedó quinta, cerca de la medalla de bronce, que fue para la rusa Anna Chicherova y la española Ruth Beitia. Todas ellas terminaron con un salto de 1,97 metros. La ganadora de la final fue la también rusa Svetlana Shkolina (2,03 metros), mientras que la plata fue para la estadounidense Brigetta Barrett (2,00 metros).