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La rusa Yelena Isinbáyeva, que el jueves se manifestó a favor de la ley que prohíbe en su país la «propaganda» homosexual, afirmó este viernes en un comunicado que se malinterpretaron sus palabras y que se opone a cualquier discriminación. «Quiero dejar claro que respeto los puntos de vista de mis compañeros atletas y quiero expresar de manera firme que me opongo a cualquier discriminación contra la comunidad gay con respecto a su sexualidad (lo que iría contra la Carta Olímpica)», señala la atleta en su comunicado.

La rusa de 31 años, que el miércoles logró su tercer título mundial de salto con pértiga en los Mundiales que se celebra en Moscú, realizó el jueves unas declaraciones en las que se mostró favorable a la ley que prohíbe en su país la «propaganda» homosexual. «Estamos contra su promoción, no, obviamente, contra la libre elección de cada persona. Es su vida, es su elección, sus sentimientos, pero estamos en contra de su promoción y yo apoyo al Gobierno», afirmó. «El inglés no es mi lengua materna y creo que hubo un malentendido cuando hablé ayer. Lo que quería decir es que la gente debe respetar las leyes de otros países, particularmente cuando son invitados», añadió la deportista este viernes en su comunicado. En sus declaraciones del jueves, Isinbáyeva, criticó a los deportistas extranjeros que están reclamando un boicot a los Juegos Olímpicos de Invierno que se celebrarán en la ciudad de Sochi el próximo año como protesta por la legislación antihomosexual rusa. «Estoy en contra del boicot (a Sochi)», declaró la atleta el jueves en conferencia de prensa tras la ceremonia de entrega de medallas.

Posteriormente, en declaraciones a la agencia Itar-Tass, Isinbáyeva se mostró aún más contundente y advirtió incluso a los atletas extranjeros: «Somos tolerantes con todas las opiniones existentes y respetamos a toda la gente. Pero deben (los atletas extranjeros) respetar nuestras leyes y no promover ideas de orientación no tradicional (la expresión rusa que se utiliza para hablar de relaciones homosexuales)». «Todo aquel que venga a los Juegos Olímpicos debe respetar nuestras leyes», advirtió.

Isinbáyeva criticó de esta manera a la atleta sueca Emma Green que compitió en Moscú con las uñas pintadas con los colores del arco iris en apoyo a la comunidad gay de Rusia. «Vivimos hombres con mujeres y mujeres con hombres», añadió la atleta rusa, que a sus 31 años anunció que no competirá durante 18 meses para consagrarse a la maternidad.

Isinbáyeva no sería la primera atleta destacada que se manifiesta de manera desfavorable sobre asuntos de igualdad con los gais. La saltadora de altura Blanka Vlasic, ferviente católica, se manifestó en contra de que Croacia autorizara el matrimonio homosexual en una campaña denominada ?En nombre de la famiia?. «Toda familia debe comenzar con un hombre y un mujer», afirmó en un vídeo de promoción la que fue nombrada como mejor atleta del mundo en 2010 y se colgó una plata en los Juegos de Pekín.

El presidente ruso Vladimir Putin promulgó en junio dos controvertidas leyes que sancionan con fuertes multas todo acto de «propaganda» homosexual delante de menores de edad y que reprimen «las ofensas a los sentimientos religiosos», muy criticadas por los defensores de los Derechos Humanos, por gobiernos extranjeros y hasta por el propio Comité Olímpico Internacional (COI).