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“Él (Neymar) está tranquilo, comiendo bien, concentrándose tranquilo. Veo a Neymar comer como un demonio”, dijo Scolari en tono de broma en una rueda de prensa en Basilea, donde Brasil juega mañana un amistoso contra Suiza.

Scolari puntualizó que si no estuviera en buen estado de forma, “no estaría jugando con el Barcelona”, como ha hecho en esta pretemporada.

El entrenador también recalcó que Neymar contrajo la anemia, que le llevó a perder cerca de siete kilogramos, por las operaciones a las que se sometió después de la Copa Confederaciones para extirpar las amígdalas y para corregirse el tabique nasal.