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El gol como asignatura pendiente. Pese al calor estival, el Cádiz continúa con el olfato atorado. El martirio del pasado curso le acecha aún con el cambio radical de fichas. El equipo genera ocasiones, las suficientes para ganar, para superar al rival en el resultado sin mayores alardes. Pero a los jugadores se les nubla la vista y se estrellan con el portero, el poste o su ineficacia. Necesitan d…