Compartir

El Sevilla FC, que llevaba un 3-0 a favor de la ida, solventó el trámite de la vuelta de la tercera ronda clasificatoria de la Liga Europa con una goleada de escándalo por 1-6 ante un rival muy inferior, el Mladost Podgorica montenegrino, y pasa a la eliminatoria previa a la fase de grupos. Por el bando sevillista marcaron en dos ocasiones el rumano Raul Rusescu y Coke, Vitolo y el chileno Brian Rabello, y acortó distancias en el tiempo añadido el montenegrino Milos Pavicevic.

El Sevilla, después de una temporada ausente de las competiciones europeas tras haber sido un clásico en los últimos diez años -ganó la antigua Copa de la UEFA en 2006 y 2007-, llegó a la capital de Montenegro con las ideas muy claras, a resolver por la vía rápida para estar mañana en el bombo de la previa de la fase de grupos. Y lo consiguió. Machacó al débil Mladost, no le concedió el más mínimo margen y mediado el primer tiempo ya llevaba un 0-2 para acabar este periodo con 0-5 en una eliminatoria muy cómoda.

Ante la amplia ventaja con la que saltó al Podgorica Stadion, el técnico sevillista, Unai Emery, apostó por los teóricos suplentes, con sólo cinco jugadores (Coke, Pareja, Vitolo, Rabello y Rakitic -gran motor del equipo-) de los que ya fueron titulares en Sevilla.

El equipo montenegrino, alentado por su gente, intentó sorprender de inicio con dos llegadas al área rival en sendas internadas por la izquierda de Vladimir Savicevic, con una opción más clara que no halló rematador a los 2 minutos, pero fue todo un espejismo, pues el Sevilla salió muy enchufado, a por todas, y lo demostró muy pronto.

Después de reiterados avisos, con dos remates de Rusescu y otros de Jairo, Víctor Machín 'Vitolo' y Rabello, trasladó su tremenda superioridad al marcador en el minuto 10. Fue tras un gran pase de Rakitic a Vitolo, que elevó muy bien el balón por encima del meta. Trece minutos después, en el 23, y después de otras ocasiones claras de Rakitic, Rusescu y Rabello, llegó el 0-2, obra de Rusescu en semifallo. El árbitro paró el juego un minuto, debido a las altas temperaturas en Podgorica, para que los jugadores se refrescaran, como hizo mediada la segunda parte, por indicación de la UEFA.

Control total

El control del Sevilla fue total y, tras un ramillete de buenas ocasiones más, los goles fueron cayendo de forma inmisericorde ante el Mladost, muy inferior, voluntarioso pero falto de calidad. El tercero lo hizo, a pase de Jairo, Rabello superada la primera media hora; el lateral Coke aumentó la renta en el 37; y Rusescu repitió con el 0-5, segundo de su cuenta, a seis del descanso. El equipo español fue el dominador absoluto del choque. Mientras, el Mladost, como en la ida, sólo pudo defenderse, se limitó a dar voleones, pelotazos en largo, por si le caía a alguno de los suyos. Bastante tuvo con achicar agua ante las llegadas en oleada del veloz y móvil tridente del Sevilla, con Vitolo, Jairo y Rabello jugando a la perfección entre líneas, Rusescu más adelantado y por detrás, dirigiendo a todos, el director de orquesta, Ivan Rakitic. El croata hizo un magnífico primer tiempo y, ya con 0-5 en el marcador, dejó su sitio en el descanso al juvenil Cotán.

En la reanudación, tanto por el abultado marcador como por el fuerte calor en la capital de Montenegro, bajó mucho el ritmo, si bien el cuadro español siguió llevando siempre el mando y logró el sexto por medio del lateral derecho Coke, al cuarto de hora.

Emery refrescó al equipo con Cotán, Alberto Moreno y el alemán Marko Marin, que debutó. Todo estaba ya resuelto y sólo tocaba esperar al pitido final en una segunda mitad que sobró, pero el Mladost logró lo que quería, el gol del honor, marcado de falta directa por Pavicevic en el tiempo añadido.

Al final, una goleada histórica por 1-6 a favor del Sevilla, que mañana, tras este partido oficial que se tomó con la seriedad que requería la ocasión, disputará un amistoso en el emblemático Old Trafford ante el Manchester United en el homenaje a Rio Ferdinand.