lunes, 28 septiembre 2020 18:47

Los trece meses mágicos de Mireia Belmonte

En la carrera deportiva de la badalonesa siempre habrá un antes y un después: los Juegos Olímpicos de Londres. En la capital británica, la catalana se colgó dos preseas y, sobre todo, se dio cuenta de que podía pelear de tú a tú con las estrellas más rutilantes de la pileta. Los Juegos le dieron acceso al firmamento acuático y lo que ha hecho en los mundiales de Barcelona no ha sido más que ratificar su condición de estrella de la natación mundial, de ahí que el equipo español pueda afrontar con optimismo el largo camino hacia los Juegos de Río 2016.

Mireia, que siempre acaba los campeonatos muy fuerte, dio síntomas de debilidad en la final del 800 que nadó el sábado. No encontró su mejor ritmo y pareció cansada. Pero sólo fue un mal día. En las eliminatorias para el 400 estilos recuperó sensaciones este domingo por la mañana, firmó la segunda mejor marca y disipó todas las dudas. Belmonte se sentía fuerte y quería acabar el campeonato a lo grande: seis finales y tres medallas, de siete pruebas disputadas. Histórico. Brutal. Esperanzador. Digno de una gran competidora que supo preparar muy bien la final, a la que no faltó nadie. Estaba la china Ye Shiwen, doble campeona olímpica en Londres en 400 y 200 estilos y plusmarquista mundial; la húngara Katinka Hosszú, plusmarquista europea, oro en 400 estilos en Roma 2009 y oro en 200 estilos en Barcelona; la norteamericana Elisabeth Beisel, plata en Londres y defensora del título mundial; la británica Hannah Miley, plata en Shangai, y por supuesto Mireia.

Nadaba en la calle 5 una prueba muy especial para ella, porque hace dos años, en los mundiales de Shangai, se coló por primera vez en su vida en una final absoluta en piscina larga. Belmonte asomó la patita en la ciudad china y dos años después ya es toda una experta. Solo así se puede nadar con garantías los 400 estilos, una distancia súper exigente, en la que hay que dominar las cuatro especialidades y hay que saber medir las fuerzas. La carrera es muy larga y hay que tener sangre fría. Así, Mireia se pegó a la magiar Hosszú, que es mariposista y espaldista, que salió como un misil. La húngara se tiró a por el récord del mundo, lo que vino muy bien a la badalonesa, porque la mariposa la suele pasar muy bien, pero acostumbra a sufrir en la espalda. Sin embargo, Mireia apretó los dientes en la espalda, firmó un parcial de 1.09, sólo un segundo más que la húngara, y empezó a cimentar su medalla. “La clave ha estado en la espalda”, reconoció después de salir del agua. “He salido muy fuerte y he ido a tope en todo momento” añadió. En el paso de la espalda, Mireia suele caer a la cola del pelotón, pero en esta ocasión solo retrocedió a la cuarta (mariposa acabó segunda).

A partir del viraje de la espalda a la braza, Mireia fue a por la americana Beisel, que iba segunda, pero sin cebarse. No hacía falta agarrarle tan pronto, porque el 100 final de crol de la badalonesa casi siempre es mortal. Acabó el 100 libres en 1.01, el último 50 en 30 segundos y pulverizó el récord de España (4:31.21) para colgarse una medalla muy cara. “Lo pasé muy mal al principio porque me entró agua en las gafas”, relató la catalana. “Estoy sorprendida conmigo misma, lo que he conseguido está al alcance de pocos, este campeonato ha sido inolvidable, el fin de fiesta ha sido muy bueno”, resumió. En reconocimiento de su gesta, el Palau Sant Jordi se rindió a la catalana y coreó su nombre.

El oro fue para Hosszú, que durante toda la prueba estuvo por debajo de la plusmarca mundial, igual que Mireia, pero el 4.28 que logró la china Ye en Londres es todo un muro. La asiática, que levantó muchas suspicacias tras acabar el último largo en los Juegos mejor que Ryan Lochte (ganador masculino), ha decepcionado en Barcelona y este domingo solo pudo ser séptima. El bronce se lo llevó la estadounidense Beisel.

La mejor actuación española de la historia

Sin olvidar que los mundiales de Barcelona han coincidido con el año postolímpico y que, por tanto, algunas figuras suelen pegar un bajón en su rendimiento, la actuación española ha sido la mejor de su historia. El equipo nacional ha logrado 12 medallas (un oro, seis platas, cinco bronces y décimo en el medallero), frente a las 11 que se colgó en Roma 2009. En la última jornada, Aschwin Wildeboer estuvo a punto de unirse a la fiesta y acabó cuarto en la final de 50 espalda. El espaldista catalán no sacó medalla por cuatro centésimas.

La española Mireia Belmonte logró el récord de España en la prueba de 1.500 metros estilo libre (15.58.83) pero no pudo subir al podio ante la gran carrera de sus predecesoras, quienes nadaron en tiempos inferiores al anterior récord del mundo. Finalmente, la ganadora fue 1500 Ledecky con un crono de 15.36.53.

Melani Costa batió el récord de España de los 200 metros estilo libre y entró en las final de esta prueba con el primer puesto en su serie de semifinales. La mallorquina demostró en el Palau Sant Jordi su excelente progresión después de haber ganado la medalla de plata en los 400 libre el pasado domingo.

Durante la sesión matinal Melani rebajó con 1.57.01 el récord de España de la distancia que estaba en poder de Mireia Belmonte en 1:57.58 desde el 30 de marzo de 2012 en Málaga. La nadadora de Palma de Mallorca también se impuso en su serie, la tercera, en la que la australiana Bronte Barrat fue segunda con 1:57.14.

Otra española, Patricia Castro, no pudo entrar en las semifinales al ser séptima en su serie y vigésima tercera en la suma de las cinco carreras. Castro paró el crono en 2:00.36. En el total de las eliminatorias, la más rápida fue la francesa Camille Muffat con 1:56.53 por delante de la húngara Katinka Hosszu, oro ayer en los 200 estilos, y que hoy paró el crono en 1:56.73.

Por último, el nadador español Marc Sánchez se quedó fuera este martes de la final de los 800 metros libres. El joven mallorquín estuvo a buen nivel, pero no fue suficiente para lograr un puesto en una distancia donde están los mejores del mundo, firmando el decimoquinto mejor registro, bajando su marca cuatro segundos y por debajo de los ocho minutos, con un crono final de 7:57.64.