jueves, 1 octubre 2020 22:24

Mireia no tiene límite

Por si alguno tenía duda, Mireia Belmonte ratificó este jueves que es la mejor competidora que ha tenido la natación española en mucho tiempo. Es tal su hambre de victoria, tiene tanta ambición y tantas ganas de ganar, que tras lograr una nueva gesta, colgarse una medalla de plata en unos mundiales en su prueba, los 200 metros mariposa, no pudo disimular que la segunda plaza le había dejado un sabor agridulce. Bien es cierto que quería mantener la concentración porque más tarde tenía que nadar el relevo de 4×200, pero no daba saltos de alegría y su rictus no era el de alguien que acababa de entrar en el club de los elegidos.

Nadaba en la calle 4, la de los buenos, quería ganar, había marcado en rojo este día en el calendario y soñaba con el oro. Más aún, no sólo era una quimera, un proyecto idealizado. Mireia había estudiado a las rivales y se veía capaz de ganar a las mejores. Y es que, la badalonesa está pletórica. Su puesta a punto es más o menos como la que necesitan algunos futbolistas, como es el ejemplo de Xavi Hernández: durante la temporada, el entrenamiento que les pone finos es la concatenación de partidos. En el caso de Mireia, cuantas más carreras corre, se siente mejor. A medida que avanzan los campeonatos, que en mundiales y Juegos Olímpicos duran una semana, va a más. Por ello, Belmonte consideraba que estaba ante la oportunidad de su vida: colgarse el oro, ante su público, en su casa, el Palau Sant Jordi rugiendo como un estadio, el escenario perfecto. De ahí que se le viera algo decepcionada.

Una hora después, en el pódium, ya empezaba a valorar con más objetividad lo que está haciendo en los XV campeonatos mundiales de Barcelona. Dos medallas, una de bronce y otra de plata, es una cosecha sobresaliente, la misma que registró en los Juegos Olímpicos de Londres. Un resultado magnífico, a pesar de que ella siempre pensará que le faltó la guinda. El caramelo se lo quitó la china Liu Zige, campeona olímpica en Pekín, que hizo un carrerón, en una final de 200 mariposa en la que no faltaba nadie. Estaba Jiao Liuyang, campeona mundial en Shangai y oro olímpico en Londres; Natsumi Koshi, bronce en Londres; y Katinka Hosszu, bicampeona mundial y estrella de la natación húngara. Es decir, buena parte de lo más granado de la natación femenina mundial. Muchas estrellas y pocas plazas en el cajón, razón por la cual los hachazos llegaron desde el silbato de salida. Jiao salió a reventar la prueba, junto a Mireia, que pasó en segunda posición por el primer largo con un tiempo de 28.29, a una centésima de la china. La badalonesa suele nadar en negativo, pero en los 200 m. mariposa, una de las distancias más exigentes, en la que el último largo se convierte en un muro donde suele aparecer el hombre del mazo, se puso a tirar muy fuerte y solo pudo aguantar su ritmo la otra china, Liu Zige, que pasó a liderar la prueba con un segundo largo brutal, casi un segundo mejor que Belmonte. En el 150, a falta de un largo, Zige y Belmonte iban juntas, después de que la catalana apretase de lo lindo en el tercer 50, cuando el ácido láctico empezaba a hacer estragos.

Era a cara o cruz: la china iba de más a menos y Belmonte venía desde atrás. La que más fuerzas tuviera, se llevaba el gato al agua. Tocaba apretar los dientes, mirar de reojo por debajo del agua y confiar en el hundimiento de la asiática. Zige no pinchó, porque quizá en el tercer largo supo dosificar, aunque Mireia tampoco se vino abajo. A su gran carrera, no obstante, le faltaron 19 centésimas. El 2.04.78 de la catalana, con parciales de 28, 32, 31 y 32, es nuevo récord de España, una marca increíble, de gran nivel internacional, ya que le metió casi un segundo a la tercera, la húngara Hosszu, que nadó siempre en tercera posición y en ningún momento pudo escalar posiciones. En la misma final, Judit Ignacio, campeona mundial junior, acabó octava.

A partir de ahora, Mireia, que tiene la moral por las nubes, no tiene límite y en el 800 m. y en los 400 m. estilos es capaz de todo. El Palau Sant Jordi se puede venir abajo con una nueva medalla.

La quinta jornada de los Mundiales de Natación en Barcelona, mientras, volvió a deparar un gran balance para la delegación española, que clasificó en quinta posición al relevo femenino de 4×200, donde nadaron Melani Costa, Patricia Castro, Mireia Belmonte y Beatriz Gómez. Merche Peris acabó también quinta en la final de 50 m. espalda y Marina García se metió en la final de 200 m. braza, con la tercera mejor marca. Los resultados están acompañando a España, que con tres medallas y 10 finales ya ha igualado con los campeonatos de Roma 2009 su mejor rendimiento en unos Mundiales.

Por la mañana, el equipo se clasificó después de finalizar segundo en su serie y con el cuarto mejor tiempo. El equipo formado por Melani Costa, Beatriz Gómez, Patricia Castro y Mireia Belmonte rayó a gran nivel para sacar su billete logrando un crono de 7:54.90, quedándose cerca de batir el récord de España (7.54.59), logrado en Londres el verano pasado. Este registro es el cuarto mejor de las clasificadas por detrás de las chinas (7:52.50), las australianas (7:52.69) y las estadounidenses (7:53.03), que fueron las que superaron a las españolas en su serie.

Marina García, de nuevo con récord de España, ha logrado su clasificación para la final de los 200 metros braza de los Campeonatos del Mundo, que se están disputando en Barcelona hasta el próximo domingo, algo que no pudo conseguir su compatriota Jessica Vall en un prueba en la que la danesa Rikke Moeller Pedersen batió el récord del mundo (2:19.11).

Después se batir el récord nacional por la mañana para alcanzar las semifinales, Marina García bajó en dos décimas su propio récord (2:22.88) para alcanzar la final con el tercer mejor tiempo. Con la segunda mejor marca de las dos tandas alcanzó la final la rusa Yuliya Efimova.

Por su parte, la otra representante nacional en las series, Jessica Vall, se quedó fuera de la final tras no lograr bajar su tiempo de la mañana en la que fue novena. Así las cosas, la debutante en la prueba mundial de los 200 braza se despidió con el décimo tercer mejor tiempo y con el privilegio de competir entre las mejores.

La nadadora española Melani Costa no se pudo clasificar este jueves para las semifinales de los 100 metros libres. La balear, subcampeona del mundo de los 400 libres y quinta este miércoles en los 200 libres, no consiguió superar el corte después de firmar el vigesimotercer tiempo, 55.51, a 36 centésimas de su récord de España.

La española Mireia Belmonte logró el récord de España en la prueba de 1.500 metros estilo libre (15.58.83) pero no pudo subir al podio ante la gran carrera de sus predecesoras, quienes nadaron en tiempos inferiores al anterior récord del mundo. Finalmente, la ganadora fue 1500 Ledecky con un crono de 15.36.53.

Melani Costa batió el récord de España de los 200 metros estilo libre y entró en las final de esta prueba con el primer puesto en su serie de semifinales. La mallorquina demostró en el Palau Sant Jordi su excelente progresión después de haber ganado la medalla de plata en los 400 libre el pasado domingo.

Durante la sesión matinal Melani rebajó con 1.57.01 el récord de España de la distancia que estaba en poder de Mireia Belmonte en 1:57.58 desde el 30 de marzo de 2012 en Málaga. La nadadora de Palma de Mallorca también se impuso en su serie, la tercera, en la que la australiana Bronte Barrat fue segunda con 1:57.14.

Otra española, Patricia Castro, no pudo entrar en las semifinales al ser séptima en su serie y vigésima tercera en la suma de las cinco carreras. Castro paró el crono en 2:00.36. En el total de las eliminatorias, la más rápida fue la francesa Camille Muffat con 1:56.53 por delante de la húngara Katinka Hosszu, oro ayer en los 200 estilos, y que hoy paró el crono en 1:56.73.

Por último, el nadador español Marc Sánchez se quedó fuera este martes de la final de los 800 metros libres. El joven mallorquín estuvo a buen nivel, pero no fue suficiente para lograr un puesto en una distancia donde están los mejores del mundo, firmando el decimoquinto mejor registro, bajando su marca cuatro segundos y por debajo de los ocho minutos, con un crono final de 7:57.64.