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“Hoy es un día triste, doblemente, por el accidente (descarrilamiento del tren en Santiago de Compostela), por lo que doy mi sentimiento a las familias de toda esa gente, y triste también por ver que esto está llegando a su fin”, ha destacado Baptista en la sala de prensa del estadio La Rosaleda.

El delantero brasileño, tras dos temporadas y media en el club, ha señalado que siempre intentó, cuando lo pudo “demostrar” debido a las lesiones, su “máxima profesionalidad y entrega”.

“Es duro para mí, pero tengo que pensar en seguir mi vida y el Málaga la suya. Llegué en un momento difícil y hoy gracias a Dios el Málaga está en una situación mucho mejor”, ha subrayado.

Baptista ha asegurado que no se va “dolido”, que “no hay cosas que pueda reprochar” y que el club y él caminan “en sentidos diferentes, opuestos”, aunque también ha precisado “quería seguir en el club pero las diferencias son muy grandes”.

Sobre la decisión de regresar a su país para jugar en el Cruzeiro, ha argumentado que está “encontrando un proyecto diferente, nuevo” y que llega “para ayudar, para ser protagonista, demostrar calidad, fútbol y el valor como persona”.

Baptista ha explicado que “era el momento adecuado” para volver porque el próximo año se disputa en Brasil el Mundial y que le “motiva” y también le “gustaría pelear” por estar en la selección nacional.