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El Barcelona se ha movido con velocidad y ha contratado a Tata Martino (Rosario, Argentina, 1962) para sustituir a Tito Vilanova como entrenador de su primer equipo. Sandro Rosell ya había anunciado el pasado viernes que no habría que esperar demasiado para conocer el nombre del elegido que tomaría el mando del equipo culé tras la renuncia del técnico catalán por una nueva recaída, la tercera, del cáncer en la glándula parótida que le fue detectado en noviembre de 2011.

El argentino llega como una apuesta de la junta directiva, que ha impuesto su parecer al del secretario técnico, Andoni Zubizarreta, que prefería la opción de Luis Enrique. A última hora del lunes, el holandés Guus Hiddink se había sumado a la dupla de candidatos tras su sospechosa dimisión como entrenador del Anzhi ruso.

El presidente blaugrana ha preferido optar por la elección más arriesgada del rosarino frente a la del exjugador culé, conocedor de la idiosincrasia de la entidad después de ocho años como componente de la plantilla y tres como responsable del filial. Sin embargo, el internacional español tenía en su contra su compromiso con el Celta y la cláusula de tres millones de euros que debería abonar a los vigueses para romper su contrato.

Pese al prestigio alcanzado en Sudamérica después de su exitosa trayectoria, que incluye varios títulos en Paraguay y Argentina y una brillante labor al frente de la selección guaraní durante cuatro años, el nuevo jefe del vigente campeón de la Liga era casi un desconocido en Europa, aunque ya rechazó este mismo verano las ofertas que le llegaron desde el Málaga y la Real Sociedad.

Martino, que firmará por tres años, y el club han resuelto las diferencias surgidas a la hora de establecer el número de ayudantes que acompañarían al que fuera seleccionador guaraní durante cuatro años. Tras la salida de Vilanova, el presidente Rosell había asegurado que los miembros de su cuerpo técnico se mantendrían con el nuevo entrenador. Sin embargo, el expreparador de Newell?s Old Boys pretendía estar rodeado de sus hombres de confianza. Finalmente, llegará acompañado de su mano derecha, Jorge Pautasso, y del preparador físico Elvio Paolorroso y deberá definir cuántos componentes más del actual ?staff?, con Jordi Roura y Rubi a la cabeza.

Gerardo Daniel Martino fue un medio de toque, con más vocación ofensiva que disposición a recuperar la pelota.

Histórico jugador ?leproso? -con 505 partidos es el que más partidos ha disputado con la elástica de Newell?s-, en 1991, tras su efímero paso por el Tenerife y el Barcelona de Ecuador, en su última etapa como centrocampista unió su destino en el conjunto rojinegro al de Marcelo Bielsa. ?El Loco? le transmitió su pasión por el estudio del juego y la táctica, le contagió su querencia por la estrategia, le inoculó su honestidad inquebrantable y definió su perfil futuro como entrenador.

Versión cuerda de Bielsa

Pero el sustituto de Vilanova es una versión más cuerda que su mentor. Con más talante, menos obsesionado por imponer una disciplina férrea (aunque el orden y la planificación es fundamental en su libro de normas) y más arriesgado en sus planteamientos ofensivos, su esquema dogmático se fundamenta en el control absoluto del ritmo del partido sin ninguna concesión a la especulación, el buen trato al balón mediante un elaborado juego de pases con una clara proyección ofensiva.

Entre las posibles dificultades que puede encontrar en la etapa que va a abrir en España, la principal puede su condición de novato en el fútbol europeo y el previsible periodo de adaptación por el que debería pasar y que en un equipo como el Barça debe ser inevitablemente corto.

A su favor está el apoyo incondicional de Lionel Messi y su clan. Martino es el ídolo de juventud del padre de ?La Pulga? y el mejor entrenador del mundo ve en su compatriota come el mejor aliado para mantenerse en lo más alto y como el director apropiado para que el equipo culé recupere el dominio en el Viejo Continente.