Compartir

Nadie se imaginada que antes de comenzar su segunda temporada al frente del equipo azulgrana, el técnico soltaría las riendas del equipo. Pero la causa está justificada: Vilanova jugará, por tercera vez, el partido de su vida. “Los médicos me aconsejaron que siguiera trabajando y yo estoy encantado”, añadía el preparador gerundense en su regreso.

Durante la temporada pasada Tito dejó parcialmente la dirección del equipo en manos de Jordi Roura más de dos meses para recibir tratamiento en Estados Unidos. “Si la clínica hubiese estado en Barcelona, me hubieseis visto en los entrenamientos y en los partidos porque me encontraba perfectamente”, explicó en su vuelta. “Este trabajo no es ni una carga ni me somete a presión”, apostilló el entrenador.

Los médicos detectaron que Tito Vilanova sufría un cáncer en la glándula parótica en noviembre de 2011, cuando era el segundo de Pep Guardiola en el Barcelona. Tras diez meses de tratamiento, el de Bellcaire d?Empordà volvía a sentarse al lado del de Santpedor, «Tito sigue porque se siente fuerte», aseguró el actual técnico del Bayern de Múnich en mayo de 2012.

Una temporada más tarde, Tito se enfrentaba a un doble reto: dirigir a un grupo de jugadores extraordinario y volver a luchar contra su enfermedad. En febrero de esa misma campaña, se regeneraba el tumor en su glándula parótida, lo que mantuvo al catalán alejado de Barcelona más de dos meses. “Entrenar es mi vida, es lo que me divierte”, sentenció el técnico, que no quiso volver a hablar más de su enfermedad hasta la fecha.