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La intensidad con la que han empezado a trabajar los futbolistas del Levante provocó ayer el primer susto. En una de las últimas acciones de la sesión vespertina de entrenamiento, en la que Caparrós realizó trabajo con balón, Pallardó y el canterano Camarasa se dieron un aparatoso y fortuito golpe en la cabeza que les provocó una brecha a ambos. El peor parado del choque fue el de Alaquàs, que aba…