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miércoles, 25 noviembre 2020 15:35

Un susto antes de la normalidad

El día comenzó complicado en el box de Ferrari. Fernando Alonso salía a la pista de Nürburgring con la firme intención de recuperar sensaciones, de convencerse de que lo vivido en Silverstone había sido un bache y de que, realmente, el F138 no ha perdido tanta comba con respecto a sus rivales. Sin embargo, en un alarde de misterio, al monoplaza rojo le dio por fallar. Dos veces en la misma sesión, la electrónica del bólido de Alonso le obligó a volver a boxes sin marcar tiempos, con lo que el pánico empezó a extenderse por la escuadra de Maranello.

Sin embargo, en un tiempo récord, los mecánicos solventaron el fallo del monoplaza de Alonso y el asturiano, ya en los segundos libres, pudo salir a pista sin problemas. Y en ese momento todo fue calma. Como ocurriera en los grandes premios previos al de Gran Bretaña, el Ferrari se mostró relativamente gris a una vuelta, pero consistente a varias. Tanto con compuestos medios como con los blandos, mucho más rápidos, el piloto español y su compañero Felipe Massa pudieron completar parte del programa previsto y realizar tandas largas, en las que demostraron que su apuesta, una carrera más, será para el domingo.

A una vuelta, todo es cosa de dos equipos: Red Bull y Mercedes. Si era Lewis Hamilton el que, en los primeros libres, dominaba la tabla de tiempos, Sebastian Vettel le dio réplica en los segundos. El alemán empieza con buen pie a desquitarse de esa maldición -que él no ve como tal- de julio, y que dice que en este mes no ha ganado nunca. Nürburgring, un circuito que no se le da excepcionalmente bien, es el escenario perfecto para recuperarse del ?cero? de Silverstone.

Sin noticias de Pirelli

El gran temor de este fin de semana eran -y siguen siendo- las Pirelli. Los neumáticos que provocaron el caos hace unos días en Gran Bretaña se comportaron de manera impecable en los libres sobre Nürburgring. Ni un incidente, ni siquiera escaso. Bien es verdad que, por si acaso, los miembros del fabricante italiano comunicaron a la FIA y a los equipos que debían seguir unas instrucciones de uso para que no volviera a pasar.

Desde Pirelli siguen convencidos, por tanto, que ellos no hicieron nada malo. Los reventones y demás se produjeron porque los equipos jugaron con las presiones o, incluso, cambiaron de posición los neumáticos, de izquierda a derecha y viceversa, para modificar sus prestaciones. Así, en esta suerte de prospecto que han recibido las escuderías este mismo viernes, les solicitan que ni cambien el mínimo y el máximo de la presión de las ruedas, ni por supuesto, se les ocurra modificar la orientación de los neumáticos de derecha a izquierda o al contrario.

Si esta tónica se mantiene, habrá un sábado ?previsible?. Los Mercedes y los Red Bull siguen un punto por encima del resto, con lo que serán Vettel, Webber, Hamilton y Rosberg los que, si nada ocurre, se disputarán la ?pole?. Fernando Alonso luchará por esa tercera fila que dejen estos con los Lotus. Kimi Raikkönen y Romain Grosjean pasan por una situación similar a la de Ferrari y aunque están un punto por encima, parecen los rivales más probables de cara a la clasificación.

Lo que debe evitar Alonso a toda costa es obligarse a una nueva remontada desde tan atrás como en Silverstone. El pasado domingo el propio piloto asturiano avisaba de que no siempre iba a poder realizar actuaciones tan excepcionales, ni la suerte le iba a acompañar tanto como lo hizo cuando abandonó Vettel. Ahora bien, esta supuesta normalidad que parece haber vuelto al ?paddock? también garantiza que Alonso peleará por el podio. Un consuelo que, hace siete días, no podían tener los ?tifosi?.

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