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El nuevo Mestalla empieza a palpitar después de cuatro años y cinco meses de absoluto silencio. No es que vayan a entrar ya los obreros con el pico y la pala para terminar las obras pero, al menos, la discreta actividad que se registra invita a pensar que la propuesta de Aurelio Martínez y Amadeo Salvo echa sus primeras raíces. Sin ir más lejos, ayer tanto el presidente del Valencia como el máximo…