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El Granada sumó su segunda victoria seguida en la Liga, por 0-2 ante el Celta en Balaídos, en un duelo marcado por las expulsiones de los locales Jorge Sáenz y Beltrán en la primera media hora tras sendas faltas en el centro del campo que el árbitro castigó con tarjeta roja tras revisarlas en vídeo a petición del VAR.

Las decisiones de la sala del VAR rompieron el guión del primer tiempo en Balaídos. El partido comenzó con poco ritmo, sin apenas ocasiones de gol, pero una falta de Jorge Sáenz a Soldado en el centro del campo alteró el paisaje.